04/09/2025
Hoy doy gracias a Dios por cumplir 10 años de haber iniciado UNIFET, la primera Unidad de Diagnóstico Materno Fetal de Guatemala. Gracias infinitas a Dios por todo y por tantísima bondad… Empezar a ejercer en el país era un sueño, pero también un desafío. Ser la primera mujer en ejercer la Medicina Materno Fetal en el país siempre me ha dado un sentido de compromiso personal muy grande, mis maestros me enseñaron con su ejemplo que tengo la obligación de dar el mejor de los esfuerzos. Hicieron uno de mis objetivos personales trabajar para que se le dé al diagnóstico prenatal la importancia que merece debido al impacto que tiene para el resto de la vida de nuestros bebes. Gracias a ellos por todo y a mi alma mater, al Instituto Nacional de Perinatología en México que me abrió las puertas al apasionante mundo de la Medicina Perinatal en el 2010, mundo al que me dedico desde hace 15 años. El nuevo conocimiento se genera día a día, nunca dejaré de ser estudiante, tengo más obligación a serlo que en la residencia. El primer parto que atendí en mi vida fue el de un óbito con anomalías (un bebito mu**to con muchos defectos)… Su mamá, una joven de 18 años que nunca tuvo control prenatal, llorando me preguntó: ¿Porqué pasó eso?… No supe qué responderle. Ese día ese bebé me cambió la vida, fue por el que me pregunté: ¿Qué tenía ese bebé? ¿Porqué murió? ¿Se pudo prevenir? ¿Qué debí responderle a su mamá?… Fue por el que investigué y descubrí en mi época de estudiante de medicina que existía algo llamado Medicina Materno Fetal… Gracias angelito por haberme permitido traerte al mundo ese día, a esa hora y en ese momento, gracias por haberme inspirando de por vida.