13/12/2025
La sangre es un tejido conectivo especializado que circula por el sistema cardiovascular y resulta fundamental para el mantenimiento de la homeostasis fisiológica. Esta se compone de una matriz líquida denominada plasma y de elementos figurados que constituyen la fase celular. El plasma no solo transporta agua y electrolitos, sino que también moviliza proteínas vitales como la albúmina y las globulinas, actuando como el principal medio logístico para la distribución de nutrientes y la eliminación de productos metabólicos en todo el organismo.
Los elementos figurados desempeñan roles biológicos altamente específicos dentro de este sistema complejo. Los eritrocitos garantizan la oxigenación tisular a través de la hemoglobina, mientras que los diversos tipos de leucocitos orquestan la respuesta inmunitaria y la defensa contra agentes patógenos. Asimismo, los trombocitos son esenciales para la hemostasia y la reparación vascular, por lo que la integridad y el equilibrio cuantitativo de todos estos componentes son indicadores clínicos determinantes para la evaluación del estado de salud general.