28/12/2025
Evangelio del domingo.
La Sagrada Familia no fue librada de la persecución, fue conducida a través de ella.
Este Evangelio no nos muestra a una familia protegida del peligro, sino acompañada en medio del peligro.
José no recibe la promesa de que nada malo ocurrirá.
Recibe una indicación concreta para cuidar la vida en medio de la amenaza.
Huyen.
Cambian planes.
Viven la incertidumbre.
Empiezan de nuevo en un lugar que no habían elegido.
Y en todo eso, Dios está presente.
Este texto desmonta una idea muy arraigada en el corazón humano:
que la fe debería evitar el dolor, el conflicto o las crisis.
El Evangelio de hoy dice otra cosa:
👉 Dios no siempre quita la dificultad, pero nunca deja solo al que escucha y obedece.
En la vida cotidiana pasa lo mismo.
Hay etapas en las que:
no se puede quedarse donde uno estaba,
hay que tomar decisiones incómodas,
se vive con miedo, cansancio o sensación de pérdida.
No porque se haya fallado.
Sino porque la vida también implica movimiento, ajuste y renuncia.
La Sagrada Familia nos enseña que:
huir no siempre es cobardía, a veces es sabiduría,
cambiar de rumbo no es traición, puede ser fidelidad,
y atravesar la dificultad no significa que Dios esté ausente,
sino que está guiando de otra manera.
Dios no prometió una vida sin amenazas.
Prometió caminar con nosotros en medio de ellas.
Y muchas veces, como José,
solo se nos pedirá una cosa:
levantarnos…
tomar lo que amamos…
y dar el siguiente paso.
Aunque sea de noche.