31/01/2026
A veces creemos que “ya se nos va a pasar”, que es solo un mal día o una etapa de tristeza. Pero hay emociones que no se van porque no son tristeza pasajera, sino duelos no reconocidos.
No todo duelo viene de una muerte.
También se llora lo que no fue, lo que cambió, lo que se perdió por dentro, los vínculos que ya no son, las versiones de nosotros mismos que tuvimos que soltar.
Cuando el cuerpo se siente cansado sin razón aparente, cuando el enojo aparece con facilidad, cuando hay vacío o desconexión, muchas veces no es falta de fuerza… es falta de nombre.
Nombrar el duelo no lo hace más grande, lo vuelve más llevadero.
Ponerle palabras es el primer paso para empezar a acompañarnos con más compasión.
Si algo de esto resuena contigo, tal vez no necesitas “aguantarte”, sino escucharte.
Y recordar que pedir apoyo también es una forma de cuidarte.
Si necesitas acompañamiento puedes hacer hoy tu primera cita: 5515 7607