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Psiconova Psicoterapeuta

Reflexionemos juntos/as..Ciberbulling o Ciberacoso, un problema escolar que hay que prestar atención.Seguramente habrás ...
14/11/2017

Reflexionemos juntos/as..

Ciberbulling o Ciberacoso, un problema escolar que hay que prestar atención.

Seguramente habrás oído en los medios de comunicación cómo cada vez más jóvenes se ven implicados en casos de acoso a través de los medios digitales, debido al uso extensivo que se realiza, pero sobre todo al anonimato de la red.

El término ciberacoso, también conocido como ciberbullying, es una extensión del acoso en los medios tecnológicos, por teléfono o por Internet, por el cual una persona (acosador) trata de minar y socavar la autoestima de otra (acosado o bullied), enviándole mensajes amenazantes, intimidatorios o chantajistas a través de servicios de e-mail o mensajería instantánea (tipo chat o messenger), sms o las redes sociales.

Antes de que se extendiese el uso de la tecnología, en el fenómeno de bullying o de acoso o maltrato se producía un encuentro cara a cara entre el acosador y el acosado, acompañado de insultos, amenazadas y burlas, pudiendo además desembocar en la agresión física como modo de conseguir aquello que quería el acosador.

En los últimos años, y gracias a las campañas de sensibilización, especialmente en el ámbito escolar, dirigidas tanto a profesores como a padres, se ha ido reduciendo el número de casos de acoso directo, dando paso al nuevo fenómeno del ciberacoso, auspiciado por la generalización del empleo de dispositivos móviles y el uso de Internet, además de por la idea de anonimato en la red, lo que da al acosador cierta impunidad de su actos.

Algunos expertos distinguen entre ciberacoso y ciberbullying, siendo el primero aquel que se produce mediante el uso de nuevas tecnologías; restringiendo el término de ciberbullying únicamente a los casos en que el acoso se realice entre menores utilizando para ello los medios tecnológicos.

Cuando se produce el ciberacoso se van a presentar una serie de síntomas que pueden dar pistas a sus familiares y profesores de que algo le está sucediendo al alumno, teniendo en cuenta que cuanto más tiempo esté expuesto al ciberbullying, más graves serán los síntomas, como estrés o ansiedad, acompañados de sentimientos de impotencia, ira, fatiga y desánimo generalizado.

Además de las consecuencias en la vida privada del acosado o bullied, se van a mostrar una serie de mermas en las relaciones sociales, tanto familiares como con los compañeros; igualmente el desempeño escolar va a reducirse debido a esta falta de interés y fatiga que le acompañan. Es precisamente esta repentina bajada del rendimiento lo que puede dar pistas a los padres o profesores sobre que algo no va bien.

Se va a producir un descenso en la autoestima de la persona, con sentimientos de indefensión y de culpa, al ver cómo se ataca a su vida íntima y personal, sin saber cómo ponerle freno; pudiendo generar cambios en la personalidad del acosado, apareciendo actitudes hostiles, suspicaces y hasta obsesivas.

Si se mantiene el ciberacoso en el tiempo, estos síntomas pueden traducirse en verdaderas enfermedades, ya sean físicas, debido a la somatización de la presión, la falta de sueño o dolores tensionales; e incluso psicológicas, causadas por episodios depresivos que pueden desencadenar en un Trastorno de Depresión Mayor o por la ansiedad, propiciando un trastorno por estrés postraumático.

Cuando uno mismo empieza a recibir amenazas o insultos a través de la red, o conoce a quien lo recibe, es importante que se le comunique a una persona que pueda poner freno a dicha situación, ya sea al profesor o a los padres, en caso de un menor. Éstos deberán adoptar las medidas oportunas que pueden ir desde la retirada del acceso a Internet al menor, como la denuncia pertinente ante los juzgados para que las autoridades adopten las medias oportunas.

Reflexionemos juntos/asLa Esquizofrenia en los adolescentes....La Adolescencia es una etapa que se caracteriza por una s...
14/11/2017

Reflexionemos juntos/as
La Esquizofrenia en los adolescentes....

La Adolescencia es una etapa que se caracteriza por una serie de cambios físicos y emocionales. Para algunos jóvenes esto se trata de un periodo pasajero en el que las experiencias serán de gran aprendizaje y con el paso del tiempo se convertirán en recuerdos gratos.

Sin embargo, para otros puede significar el inicio de un largo y doloroso camino, si son diagnosticados con esquizofrenia; una tercera parte de los pacientes inicia el padecimiento antes de los 18 años y 6% antes de los 16.

Esta enfermedad se caracteriza por producir en el chico alteraciones del comportamiento sin que exista un motivo aparente, como apatía, aplanamiento afectivo, empobrecimiento del lenguaje, tensión y nerviosismo, así como pérdida de interés, aislamiento social, abandono de la escuela o de alguna actividad ocupacional, insomnio, ansiedad generalizada, depresión leve, cambios en los hábitos personales como el aseo, la higiene, etc.

Si a esto que se conoce como la fase prodrómica de la esquizofrenia, se suma la aparición de síntomas como excitación psicomotora, ideas delirantes bien estructuradas o alucinaciones, se puede considerar como el inicio de un brote psicótico.

El proceso de la enfermedad generalmente ocurre en tres etapas. La primera inicia con los síntomas ya descritos y no tiene un tiempo definido, por eso el diagnóstico de esquizofrenia solamente se puede realizar cuando inicia la fase, la cual activa la enfermedad e incluye crisis o brotes que consisten en la distorsión de las funciones normales, como alucinaciones, delirios, desorganización conceptual, excitación, grandiosidad, hostilidad, suspicacia y persecución.

Para obtener un diagnóstico certero se debe considerar la presencia de estos síntomas positivos con una duración de por lo menos un mes y como mínimo seis meses de manera persistente. También se debe considerar la disfunción social, ocupacional o laboral que puede estar a un nivel inferior del nivel previo al inicio de la enfermedad. Finalmente la fase 3 o residual corresponde a un deterioro en varias áreas del funcionamiento, aunque esta área no la sufren todos los pacientes.

El curso de la enfermedad puede ser variable para cada persona, pues hay tres clasificaciones: en la primera, con el debido tratamiento los chicos pueden recuperarse del primer episodio psicótico. En la segunda, los pacientes mostrarán episodios múltiples de sintomatología aguda, que podrán causar discapacidades severas en su funcionamiento psicosocial. Y aunque pueden presentar mejorías, también sufren recaídas, que generalmente ocurren en el 70% de los pacientes del primer episodio.

Por último, en la tercera se encuentran los casos que no podrán recuperarse, que se quedan en la fase residual y permanecen enfermos de manera crónica para toda la vida. Debido a que es una enfermedad multifactorial, necesitan tomar medicamentos y alguna forma de intervención psicosocial para el paciente y psicoeducación para su familia, así como acudir a grupos de apoyo.

En la actualidad existen tratamientos efectivos que contribuyen a que los adolescentes que viven con esta condición puedan mejorar su calidad de vida, pero es indispensable que tanto la familia como las personas cercanas al joven que sufre esquizofrenia, se mantengan unidas y dispuestas a apoyarle en todo momento.

Reflexionemos juntos/asLA PELIGROSA FORMA DE SENTIR DE LOS ADOLESCENTES.Está muy claro que la adolescencia es una etapa ...
07/11/2017

Reflexionemos juntos/as
LA PELIGROSA FORMA DE SENTIR DE LOS ADOLESCENTES.

Está muy claro que la adolescencia es una etapa muy difícil para la vida de muchas personas. Los constantes cambios hormonales, físicos y sociales hacen que el adolescente se encuentre ante situaciones nuevas que debe enfrentar por primera vez y que pueden suponer para él una fuerte presión emocional.

Al desarrollo psicológico durante la adolescencia no ayudan en absoluto los numerosos mensajes de alta contradicción a los que se ven sometidos los jóvenes de forma habitual. Se les insta a ser independientes, a tomar sus propias decisiones y no dejarse influenciar por opiniones ajenas.

Sin embargo, al mismo tiempo el adolescente se ve envuelto en una sociedad de relaciones muy intrincadas en la cual es crucial conocer y seguir las modas o integrarse en los estándares impuestos para no destacar. Administrar toda esta información y tomar las decisiones correctas en cada caso nunca es fácil y menos aún si la personalidad y la seguridad en uno mismo no está totalmente definida como ocurre en esta etapa de la vida.

Sin embargo, son muy numerosas las personas que, durante esta etapa concreta del desarrollo, se ven desbordados por la situación, tienen problemas para la aceptación y administración de los conflictos o se encuentran con diversos impedimentos, carencias o traumas que les llevan a buscar formas poco saludables para aliviar el dolor.

La angustia, el dolor, el miedo a las situaciones que deben enfrentar en sus vidas, así como las excitaciones a las cuales se ven sometidos los jóvenes durante la adolescencia, requieren una asimilación correcta. Cada persona es muy diferente y dispone de recursos muy variados para enfrentarse a todas estas circunstancias.

Por esta razón, cada joven pondrá en marcha un mecanismo psicológico propio. Algunos se volcarán en actividades deportivas, en sus amigos, los estudios, el arte o cualquier afición, hobby o entretenimiento que les haga sentir bien. Estas actividades ayudan al adolescente a enfrentar la vida con fuerza y seguridad además de crearle un espacio propio en la sociedad en la cual se incluyen.

No obstante, hay otros jóvenes que se sienten incapaces de manifestar sus sentimientos, ellos mismos desconocen lo que sienten y se ven frustrados ante la imposibilidad de expresarlo. Ante estas circunstancias es muy posible que el chico caiga en comportamientos como las autolesiones para exteriorizar el dolor interno que le ahoga.

La autolesión, autoagresión o herida autoinflingida, y son aquellos daños al propio cuerpo producidos de manera consciente e intencionada por un individuo con el objetivo de liberar emociones intensas. Esto se puede manifestar a través de cortes, quemaduras y rasguños por nombrar algunas formas. Son usualmente los adolescentes quienes se realizan estos cortes, generalmente en sus extremidades o abdomen, lugares que fácilmente se pueden ocultar bajos sus ropas.

Es importante destacar que las autoagresiones se efectúan por parte de los adolescentes como una forma de expresar aquellos sentimientos intensos que no saben, o no pueden, asumir de otra manera. Por ejemplo, grandes sentimientos de rabia, tristeza, dolor y soledad, los que comúnmente pueden desbordarlos emocionalmente, y que al desconocer otros medios de expresión liberadora, terminan sintiendo emocionalmente a través del propio cuerpo. Esto mismo explica por qué son comúnmente las jóvenes las que realizan estos actos, ya que están acostumbradas a no expresar directamente emociones fuertes y displancenteras, y además, están más conectadas con su cuerpo que los hombres de su edad. Por lo mismo, finalmente es allí donde muchas adolescentes terminan dibujando su sentir.

Prevenir este tipo de conductas autolesivas es realmente difícil, sin embargo, puede ayudar el cultivo de la comunicación con los hijos. Fomentar unos buenos cauces de comunicación con los jóvenes y enseñarles desde niños a expresar sus sentimientos y temores hace más sencillo que consigan administrar sus emociones de la forma correcta.

También es determinante la observación de cambios en el comportamiento y la rápida búsqueda de ayuda profesional ante traumas o afecciones emocionales que puedan causar impulsos autolesivos.

La psicoterapia ayudará al joven a conocer el verdadero problema, la causa que lo impulsa a cortarse. El afectado deberá cuestionar su dolor y definir qué es lo que realmente quiere cortar. Con la ayuda de profesionales es posible aprender a administrar los conflictos internos y externalizar el dolor de forma sana y eficiente sin causar daño físico.

Para conseguir los resultados adecuados en la terapia es imprescindible el apoyo de la familia, no cuestionar ni juzgar a la persona afectada será determinante para que se atreva a enfrentarse al problema. Es muy recomendable mostrarse comprensivo y hacer saber al joven que la familia le ayudará en su lucha.

Cita: 40211693.

Reflexionemos juntas/osEl apego emocional o afectivo no es otra cosa que una seria dependencia hacia la pareja. Te conta...
25/10/2017

Reflexionemos juntas/os
El apego emocional o afectivo no es otra cosa que una seria dependencia hacia la pareja. Te contamos cómo puedes detectar si la padeces y qué debes hacer para librarte de ella. Este tipo de problemas no forman parte de una relación saludable, al fin y al cabo, ninguna adicción es buena aunque sea al amor de tu vida.
El apego emocional o afectivo no es amor. Se trata de un problema de dependencia a la otra persona. El ‘apegado’ deja de lado su propia vida, su personalidad, sus gustos, sus amigos… para seguir a la otra persona en todo lo que haga. A veces, se escuda en el enamoramiento o en su carácter, pero en el fondo, sabe que más que hacerle feliz, esta relación no le ayuda mucho a crecer.
El apego procede de un miedo extremo a perder a la otra persona, a quedarnos solos y sin su amor. Es normal que todos tengamos la necesidad de sentirnos amados por la pareja, pero cuando hay apego, esto se convierte casi en una obsesión. Lo que no perciben estas personas es que por el camino se han perdido a ellos mismos, algo mucho más relevante, sin duda.
¿Crees que puedes estar sufriendo un caso de apego afectivo? Comprueba el estado de tu autoestima. ¿Todo lo que haces depende de tu pareja? ¿Tienes amigos? ¿Aficiones? O lo has dejado todo para estar con esa persona el mayor tiempo posible. Analiza todas estas situaciones y descubrirás si has acabado metida en una mala relación.
Algunos síntomas de apego emocional pueden ser también los siguientes: Si cada vez que él o ella se equivoca en algo, tú lo defiendes ante los demás, si hablas más de tu pareja que de tu vida y tus proyectos, si has dejado de lado algo que te gustaba mucho hacer, si sientes que la mayor parte de tu tiempo gira en torno a él, si te mientes a ti misma diciéndote que todo está bien pero te sientes nerviosa buena parte del tiempo. Y sobre todo, si tu amor no te produce calma, si no nerviosismo.
¿Qué puedes hacer ante este problema?
Lo mejor es que recurras a la ayuda de un profesional, un psicoterapeuta, que se asegure de qué es lo que te ocurre. Él será el encargado de orientarte con tu problema y de marcarte las pautas a seguir para solucionarlo. No obstante, aquí tienes una serie de pistas para empezar a trabajar desde ya:

- Reconocer el problema: el primer paso ya lo has dado. Has sido capaz de darte cuenta de que algo no marchaba bien ni en tu vida ni en tu relación y te has puesto manos a la obra. ¡Bien hecho!

- Sé consciente de tu sacrificio: piensa en todas las cosas que has hecho por esa persona a pesar de que a ti te perjudicaban o no querías hacerlas. Si quieres, elabora una lista, así tendrás una mejor perspectiva.

- Refuerza tu autoestima: nada mejor que empezar a quererte de nuevo a ti misma para enfrentarte a tus problemas.

- Sola por un tiempo: ya que dependes emocionalmente de tu pareja lo mejor es que le des un tiempo a tu relación y si quieres vuelvas a retomarla cuando vuelvas a ser tú misma. Debes aprender a estar sola para conocerte mejor y aprender a ser independiente.

- Lecturas sobre el tema: te recomendamos informarte sobre estos temas, existen muchos autores famosos que te pueden ayudar a entenderte y empezar a superar tu problema.

El apego emocional se trata de una situación peligrosa para ti de la que deberías salir lo antes posible. Aprende a quererte de nuevo a ti misma.
Busca ayuda: Cita al 4021193

Reflexionemos juntos/as.El Divorcio destructivo y el Síndrome de Alienación Parental...un problema grave a los que hay q...
25/10/2017

Reflexionemos juntos/as.
El Divorcio destructivo y el Síndrome de Alienación Parental...un problema grave a los que hay que prestar atención.
La decisión de separarse y llevarlo a cabo provoca un profundo impacto en la familia y en cada uno de sus miembros. El fin de la vida matrimonial causa angustia por la pérdida de seguridad que significa y por la vulnerabilidad que desencadena. Un divorcio separa a los adultos y modifica la estructura familiar. Se pierde inicialmente la sensación de refugio y contención, ya que lo que sucede en su interior provoca confusión, angustia, inseguridad y desprotección. Algunas personas como consecuencia del divorcio, se enfrentan con sentimientos devastadores que pueden dar lugar al enojo descontrolado, el cual consume la mayor parte de su energía y desencadena comportamientos peligrosos.
Cuando una pareja se separa, puede hacerlo de muchas maneras; algunas de ellas preservan a los hijos de los conflictos conyugales y otros los involucran colocándolos en el centro de la batalla, desconociendo sus necesidades, desprotegiéndolos y generándoles serios trastornos emocionales.
En estas reflexiones me remitiré exclusivamente a una modalidad de resolver el divorcio y los acuerdos derivados de éste de manera destructiva, y de algunas de sus consecuencias. Específicamente, me refiero al intento que realiza uno de los padres por impedir el acceso de los hijos al otro progenitor, poniendo obstáculos a su encuentro. Esta situación constituye un cuadro muy frecuente en aquellos casos que mantienen incidentes judiciales, sobre todo relacionados con la tenencia y en especial con el régimen de visitas y es a lo que llamamos SINDROME DE ALIENACION PARENTAL- SAP.
Esta nota es parte de la motivacion de Adigua " Ternura" y de sus preocupaciones por este fenomeno , que se ha convertido en otro forma de abuso emocional y psicologico y de atentar contra los derechos de los niños y las niñas.
El Sindrome de Alienación Parental-SAP es un trastorno que surge principalmente en el contexto de las disputas por la guarda y custodia de los niños. Su primera manifestación es una campaña de difamación contra uno de los padres por parte del hijo, que no tiene justificación. El fenómeno resulta de la combinación del sistemático adoctrinamiento (lavado de cerebro) de uno de los padres y de las propias contribuciones del niño dirigidas a la denigración del progenitor objeto de esta campaña mediante diferentes estrategias, con el objeto de impedir, obstaculizar o destruir el vínculo con el otro progenitor. Se lleva al hijo a odiar y rechazar a un padre que lo quiere y al cual necesita. Se establecen un pacto de lealtad y un vínculo afectivo con el alienador, que lo vuelve dependiente de sus pensamientos y razones. El término sólo es aplicable cuando el progenitor objeto de la hostilidad no ha mostrado ningún comportamiento que pudiera justificar la campaña de difamación que lo victimiza. Podríamos decir que el padre victimizado sería considerado por la mayoría de los investigadores como un padre normal, cariñoso, con mínimas digresiones de la capacidad parental.
Lo más característico del SAP es la exageración de las mínimas deficiencias y debilidades. El progenitor que está "programando" al niño provoca la destrucción del vínculo entre ambos, destrucción que, por desgracia, durará probablemente de por vida, ya que se puede producir un alejamiento durante años.
El progenitor alienador suele ser en general la madre de los niños. Es habitual que luego de la separación convivan con ella, lo que facilita su desarrollo, debido a la influencia cotidiana y sostenida que puede ejercer sobre los hijos. Sin embargo, se presentan casos de padres no convivientes con contactos frecuentes, que inducen el hostigamiento permanente, con la consiguiente pérdida de la autoridad del progenitor con el que conviven. En algunos casos las abuelas desempeñan también un papel central.
Algunas conductas características para identificar el SAP en los niños y niñas son las siguientes: se instala una campaña de injurias y desaprobación del otro padre, con pretextos triviales, poco creíbles, incluso afirmando no haber sido influenciado por nadie. Asumen la defensa del alienador, no manifiestan culpa por las injurias hacia el progenitor, generalizan el odio a la familia extendida del mismo (abuelos, tíos, primos), y suelen contar hechos que es evidente que no han vivido, la mayoría de las veces por la edad que tenían en las situaciones que refieren, por ejemplo, cuando afirman "ya de bebé me maltrataba"
Hay también comportamientos clásicos de un padre alienador. Sólo a modo de ejemplo, mencionaré algunos: Rehusar pasar llamadas telefónicas a los hijos, no entregarles regalos, mensajes, etc. Impedir ejercer el derecho de visita, no informar sobre actividades en las que están incluidos los hijos, actos escolares, partidos deportivos, etc. Amenazar con castigar a los hijos si se atreven a llamarlo a escribirle al otro progenitor o a encontrarlo de la manera que sea. Reprochar al otro progenitor el mal comportamiento de los hijos. Tomar decisiones importantes acerca de ellos sin consultar al otro progenitor (elección de la religión, elección de la escuela). Cambiar (o intentar cambiar) sus apellidos o sus nombres. Desvalorizar e insultar al otro progenitor delante de los hijos, o a su nuevo cónyuge. En algunos casos suelen contribuir en esta campaña algunos miembros de la familia del alienador.
¿Qué hacer?
En función de nuestra experiencia y los pacientes que acuden a la Clinica Psicógica de ADIGUA " Ternura", vamos a hacer una serie de sugerencias a los padres involucrados en un divorcio altamente conflictivo:
• Mantener siempre el contacto con los hijos o hijas, por breve o poco frecuente que sea el mismo.
• Ante los ataques de los hijos o hijas, intentar rememorar la relación establecida antes de la separación y no entrar en réplica.
• Evitar profecías autocumplidoras, dando argumentos que favorezcan las críticas.
• Ante los ataques del alienador, transformarse en un junco que se dobla por el viento y permanece recto cuando deja de soplar.
• Recordar siempre que los hijos son sensibles al lenguaje oral y no verbal.
• Cuidar los momentos de encuentros, compartir novedades, establecer compromisos, revestirse de credibilidad.
• Intentar conocer los gustos, creencias y sentimientos de los hijos.
• Tener paciencia y persistir en las acciones de contacto, afrontándolas serenamente. No forzar ninguna situación.
• Manejar los problemas de adultos entre adultos y no trasladarlos a los hijos.
Orientación para profesionales
Con respecto a los profesionales que intervienen en alguna etapa del proceso del divorcio, custodia, tenencia, etc., podríamos concluir:
Como existe un profundo desconocimiento sobre la naturaleza del SAP, lo que genera errores diagnósticos y de indicaciones posteriores al mismo, es aconsejable que todos los profesionales involucrados en estos casos se informen adecuadamente y tengan presentes las consecuencias de las recomendaciones que realizan, sobre todo tomando en cuenta el contexto donde se desarrollan y a todos los involucrados.
También podríamos decir que:
• La recomendación de terapia familiar o mediación sólo es posible en los casos leves de SAP; en los otros tipos es viable únicamente la intervención judicial y policial.
• No se debe privar al progenitor del contacto con sus hijos; si es necesario, se puede realizar el encuentro en condiciones controladas (equipo técnico, visitas supervisadas con acompañante terapéutico).
• En caso de SAP severo, se debería considerar el cambio de custodia de los niños, ya que inducir un síndrome de alienación parental a un hijo es una forma de maltrato, y como tal hay que proceder.
La usurpación del tiempo del progenitor alejado permite la instalación de la campaña de denigración, pues al impedir el contacto se imposibilita el contraste con el vínculo real con el otro progenitor y se debilita la relación afectiva. El tiempo es un arma en manos del alienador, pues permite que el hijo se transforme en miembro activo de esta campaña. El entorpecimiento en el normal transcurrir de las visitas y las diferentes interferencias a través de recursos legales son un rasgo característico del SAP. Cuanto mayor es el tiempo del alejamiento, mayor es la influencia sobre los niños y niñas, razón por la cual es vital no cortar ni distanciar esta relación.
Si eres víctima de una relación conflictiva y si sientes que tus hijos/as sufren emocionalmente debido a este Sindrome , no dudes en llamarnos y de ponerte en contacto con nosotros

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Retalhuleo
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