20/05/2026
Dios trabaja más en tu interior que en tu comodidad.
Muchas veces queremos que Dios elimine inmediatamente aquello que duele, incomoda o confronta. Sin embargo, hay procesos que también tienen un propósito: fortalecer fe, formar carácter y sanar áreas internas que quizá habíamos ignorado.
El crecimiento personal rara vez ocurre permaneciendo siempre en comodidad. Los procesos difíciles pueden desarrollar resiliencia, madurez emocional y una nueva manera de vernos a nosotros mismos y a la vida. Desde la fe, entendemos que Dios no desperdicia ninguna etapa; incluso en medio de la espera, Él sigue obrando en el corazón.
Crecer en Cristo no siempre se siente cómodo, pero sí transforma profundamente.
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”