12/11/2025
No por orgullo, ni por rencor.
Se aleja quien ya comprendió que insistir también duele,
que hay batallas que se ganan soltando,
y que el amor —propio o ajeno— no puede florecer donde no hay paz.
Alejarse no siempre es rendirse;
a veces es el acto más valiente de amor propio.
Porque entender duele…
pero también libera.
✨ A veces sanar es irse,
y empezar de nuevo con el corazón en calma.