20/01/2026
"Reflexión de hoy Martes 20 de Enero de 2026"
Juan 10:27 en la Reina Valera ("Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano") es una promesa de seguridad y vida eterna para los creyentes, destacando la relación personal con Jesús: las ovejas escuchan, conocen y siguen a su Pastor, y Él las cuida, conociéndolas individualmente y asegurando que nadie las arrebatará de Su mano ni de la del Padre. La reflexión clave es que la verdadera fe implica oír, conocer y seguir a Jesús, lo cual lleva a una protección divina y la promesa de vida eterna, no por fuerza, sino por una respuesta de amor y seguimiento mutuo.
Puntos clave para la reflexión:
El llamado y la respuesta: Jesús llama, pero la oveja debe elegir oír y seguir. No hay coerción; es una relación voluntaria de seguimiento del Pastor.
Conocimiento mutuo: "Yo las conozco" significa una relación íntima y personal, donde Dios conoce a cada creyente por nombre, no solo como parte de una masa,.
Seguridad eterna: El poder de Jesús (y el del Padre) es absoluto. Nadie puede arrebatar a una oveja de Su mano, lo que ofrece una seguridad inquebrantable.
Vida abundante: El resultado de seguir a Jesús es vida eterna y la promesa de que no perecerán jamás, una vida plena y preservada por Dios.
Distinguir la voz: Es vital aprender a discernir la voz de Jesús de otras voces (del mundo, del engaño) para poder seguirlo fielmente.
En resumen, el versículo es un ancla de fe que subraya la seguridad en Cristo a través de una relación activa de escucha, conocimiento y seguimiento, que garantiza la vida eterna y la protección divina.
Dios les bendiga grandemente 🙏