13/04/2026
LITURGIA 14 de Abril del 2026
Ciclo C - Color Blanco
2ª Semana de Pascua
Lectura del Santo Evangelio según San Juan 3: 7b-15.
Jesús dijo a Nicodemo: 'Ustedes tienen que renacer de lo alto'.
El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu". "¿Cómo es posible todo esto?", le volvió a preguntar Nicodemo. Jesús le respondió: "¿Tú, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo?
Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto,
para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.
Palabra del Señor
Reflexión
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Buscamos verdaderamente a Jesús?
Nicodemo era un fariseo y miembro del Sanedrín, un respetado cuerpo judicial judío. Sin embargo, a pesar de su posición, algo se movía dentro de él: un anhelo silencioso, una profunda curiosidad que lo atrajo hacia Jesús. ¿Qué vio? ¿Qué escuchó? Tal vez no fueron solo los signos, sino la verdad, la autoridad y el amor que irradiaban del Señor.
El camino de Nicodemo no terminó en la curiosidad. Poco a poco floreció en valentía y devoción. Incluso en el momento más oscuro —cuando Jesús colgaba en la cruz— Nicodemo no se apartó. Al contrario, dio un paso adelante con amor, ayudando a cuidar el cuerpo de Jesús después de su muerte (Juan 19,39). Lo que comenzó como una búsqueda escondida se convirtió en una entrega fiel.
Y así nos preguntamos: ¿qué se necesita para que realmente sigamos a Jesús? ¿Esperamos señales extraordinarias antes de entregar nuestro corazón? ¿Retrasamos nuestra respuesta esperando un momento más conveniente?
Levantemos nuestra mirada hacia la cruz. Allí vemos no solo a un hombre, sino a nuestro Salvador, Aquel que lo dio todo por nosotros. Él cargó con nuestros pecados, nuestras cargas y nuestras heridas.
Su sacrificio no habla solo de sufrimiento, sino de un amor tan profundo que llama a cada uno de nosotros por nuestro nombre. ¿Nos detendremos a mirarlo de verdad? ¿Abriremos nuestro corazón con gratitud por la vida que Él entregó libremente?
Como Nicodemo, podemos comenzar nuestro camino con incertidumbre, incluso en silencio. Podemos acercarnos a Jesús con preguntas, dudas o luchas ocultas. Nadie conoce completamente la profundidad de nuestro corazón, excepto nosotros… y sin embargo, Jesús lo conoce y aun así nos llama.
Él no espera que seamos perfectos. Simplemente nos invita a venir. Incluso un paso silencioso hacia Él puede iniciar una transformación dentro de nosotros, una transformación que conduce a la paz, a la sanación y a una vida nueva que el mundo no puede dar.
No importa cómo comenzamos —ya sea con valentía o en silencio, públicamente o en secreto—. Lo importante es que decidamos seguirlo. Lo importante es responder hoy a su amor.
Así que ahora, en el silencio de nuestro corazón, preguntémonos:
¿Seguiremos esperando… o finalmente abriremos nuestro corazón y seguiremos a Jesús, aquí y ahora, con todo lo que somos? 🙏