03/09/2022
La curación es una llamada del Ser. Sanar es identificar los pesos que impiden levantar. Es abrirse a la verdadera realidad que se encuentra por encima de las ilusiones y trampas del ego. La curación es la reintegración al Amor Universal. Es la superación paulatina de deseos, apegos y pasiones que nos distraen del objetivo final. La curación es el florecimiento de nuestra Naturaleza. Un milagro que construimos con nuestras propias manos, todos los días, cuando salen a la luz contenidos ocultos y ya no podemos escapar de ellos. La voz suave y concisa del realce que silenciosamente nos sugiere: "Déjalo ir. Ve más allá...".
⠀
La curación es un camino. No es un punto de llegada. Prácticas, terapias, sustancias y rituales nunca podrán caminar los pasos que tenemos que dar hacia la Sanación. Para alcanzar los amplios horizontes de la liberación, es necesario hacer el largo viaje. Abandona el engañoso confort, rompe los patrones asfixiantes, contempla el mensaje del dolor, rompe la coraza que envuelve la semilla. Antes de buscar una cura, vale la pena reflexionar sobre si realmente estamos dispuestos a renunciar a lo que nos enferma. Sanar es alcanzar las perlas que nos esperan más allá de las superficies.
⠀
La curación es un proceso. No es un evento mágico. Es un compromiso continuo con la transformación. Comprendemos las raíces profundas de nuestros desequilibrios y promovemos los cambios necesarios, hasta que, en el momento perfecto, la Sanación se acurruque en nuestro templo de manera soberana.
Este proceso de toma de conciencia puede ser arduo, cortante, doloroso... e inmensamente gratificante. Implica responsabilidad propia, coraje, disciplina, fe. Y una buena dosis de confianza y paciencia.y sobre todo de amor propio. Para que los designios de la providencia se unan a nuestra voluntad.
❤️🙏🏼☺️✨✨