01/02/2026
Aceite de RICINO
Si le dijeras a un dermatólogo convencional que poner aceite sobre tu piel puede curar tu hígado, se reiría. Pero si le preguntas sobre la farmacocinética transdérmica del Ácido Ricinoleico, la risa se detendría.
El Aceite de Ricino (Ricinus communis) no es un aceite normal. Es un triglicérido único compuesto en un 90% por Ácido Ricinoleico.
Este ácido graso tiene una estructura molecular tan peculiar que le permite penetrar la dermis y el tejido subcutáneo mucho más profundo que cualquier otro aceite cosmético. Pero su magia no es hidratar; es activar.
El Mecanismo Linfático Oculto: Tu sistema linfático es el alcantarillado del cuerpo. A diferencia de la sangre, no tiene corazón que lo bombee.
Se estanca fácilmente por el estrés, la falta de movimiento y la sobrecarga tóxica. Estudios han demostrado que la aplicación tópica de aceite de ricino aumenta significativamente el recuento de linfocitos T-11 en las 24 horas siguientes.
¿Qué significa esto? Que al aplicar un "paquete" de aceite de ricino sobre la zona hepática (debajo de la costilla derecha), estás enviando una señal química directa para dilatar los conductos linfáticos y biliares.
Imagina tu hígado como una esponja sucia y seca. El aceite de ricino actúa como un solvente caliente que penetra la esponja, suaviza la bilis espesa (barro biliar) y reduce la inflamación del tejido hepático. Es una terapia pasiva pero agresiva contra el estancamiento.
No estamos hablando de "magia". Estamos hablando de estimular el sistema nervioso parasimpático y la circulación linfática localizada a través de la absorción cutánea de compuestos bioactivos.
Desde la medicina del Antiguo Egipto hasta la naturopatía clínica moderna, esta herramienta se ha utilizado para disolver quistes, reducir fibromas, suavizar cicatrices y, lo más importante, descongestionar la vía de desintoxicación Fase 2 del hígado. Si tienes problemas hormonales (exceso de estrógenos), digestión lenta o simplemente te sientes "tóxico", tu hígado está pidiendo ayuda a gritos. Y a veces, la ayuda entra mejor por la piel que por la boca.
CONSEJO VITALIZATE: El Protocolo Sagrado: Consigue aceite de ricino prensado en frío, libre de hexano (esto es crucial, el ricino absorbe toxinas, así que debe ser limpio) y franela de algodón orgánico. Empapa la franela, colócala sobre tu hígado, cúbrela con plástico (para no manchar) y pon una bolsa de agua caliente encima. Túmbate 45 minutos. Hazlo 3 noches seguidas y descansa 4.
Detalles Críticos que nadie te dice:
La ropa: El aceite de ricino MANCHA , Usa ropa que no te importe manchar..
Reutilización: No laves la franela. Guárdala en un frasco de vidrio en la nevera. Puedes reutilizarla 20-30 veces, solo añadiendo un poco más de aceite fresco cada vez.
Síntomas de Detox: Si te sientes mareado o con náuseas después de la primera vez, es normal. Tu hígado está moviendo basura. Bebe agua con limón y minerales.
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