17/01/2026
La mayoría de la gente se casa creyendo que algún día todo va a fluir sin fricción… y ahí empieza el problema.
Porque nadie te prepara para las etapas en las que el amor no se siente bonito, sino pesado. Días donde no hay ganas, donde sobran silencios, donde lo que antes te hacía reír ahora te molesta. Y no, eso no significa que todo esté perdido. Significa que es real.
El error es pensar que amar es no discutir, no cansarse, no dudar. Cuando en realidad amar es elegir quedarse incluso cuando no todo encaja. Es aprender a convivir con las diferencias, con los malos días, con las versiones menos agradables del otro.
Lo que rompe muchas relaciones no es la falta de amor, es la idea absurda de que debería ser fácil todo el tiempo. Cuando no lo es, la gente se rinde en lugar de adaptarse.
No existen historias sin grietas. Existen personas que deciden repararlas… y otras que prefieren irse cuando dejan de verse perfectas.