26/02/2026
FREUD EXPLICÓ POR QUÉ A VECES ODIAMOS A QUIEN AMAMOS
Hay personas que dicen:
• “No entiendo por qué me molesta tanto.”
• “Lo amo… pero a veces no lo soporto.”
• “Siento cariño y enojo al mismo tiempo.”
Muchos creen que eso significa que el amor se terminó.
O que la relación está mal.
Freud dijo algo muy distinto.
"El amor nunca es puro".
Freud llamó a esto ambivalencia afectiva:
La capacidad de sentir amor y hostilidad hacia la misma persona al mismo tiempo.
Y no es raro.
Es humano.
Porque las personas que más importan también son las que más nos afectan.
Por eso pasa algo muy común:
• quien más te conoce puede herirte más
• quien más quieres puede desesperarte más
• quien más te importa puede provocarte enojo
• quien más te cuida también puede frustrarte
No significa que no ames.
Significa que el vínculo es real.
Freud observó que incluso los niños sienten amor y enojo hacia sus padres al mismo tiempo.
Y esa mezcla no desaparece en la adultez.
Solo se vuelve más compleja.
No es que estés confundido.
No es que seas inestable.
No es que la relación esté condenada.
La idea incómoda es esta:
Amar a alguien no significa sentir solo cosas bonitas.
Significa poder sostener sentimientos contradictorios sin destruir el vínculo.
Porque el amor maduro no es ausencia de conflicto.
Es capacidad de tolerarlo.
Y entender eso cambia algo importante:
Sentir enojo no significa que el amor terminó.
A veces significa que el vínculo importa lo suficiente como para afectarte de verdad.