09/07/2016
El uso de la metáfora en el tratamiento psicoterapéutico
Recuerdo con claridad una historia muy peculiar pero con un gran sentido de aprendizaje: un padre y un hijo se encontraban disfrutando de una plática amena mientras disfrutaban de un delicioso y suculento jugo de manzana, el jugo más, y mas apetecible en una tarde calurosa de julio. Todo transcurría con normalidad y alegría hasta que el pequeño Carlos estrello el vaso de vidrio sobre el suelo esparciendo todo el líquido por el mismo, a lo que su padre respondió enérgicamente y con una voz intimidatoria y feroz mencionó: eres un idiota, todo haces mal y siempre arruinas el momento. El hijo sólo miraba firmemente a su padre mientras vociferaba, y al término de ésto le respondió: no soy nada de todo lo que tú dices, ni soy un idiota, tampoco hago todo mal y mucho menos termino arruinando los momentos...
Ante dicho ejemplo que puede suceder en la vida de muchos, vale la pena precisar y clarificar que no somos nuestras acciones, éstas no determinan la esencia de la persona misma, aquello que hace único e irrepetible a un individuo. De esta manera, nuestras acciones sólo son eso, acciones, y logrando esta diferenciación encaminamos al usuario hacia la dignificación de su persona.
El uso de la metáfora como herramienta en dentro de la psicoterapia: brinda resultados significativos al permitirle al usuario visualizarse a sí mismo y a su problemática en una situación que le dota de soluciones específicas dentro de un marco de sugestiones indirectas.