03/03/2026
En 2020 la medicina dejó de ser rutina y se convirtió en resistencia. Las urgencias se transformaron en salas de aislamiento, los pasillos en trincheras y cada guardia en una batalla incierta. No sabíamos cuánto duraría, solo sabíamos que no podíamos detenernos.
Intubando pacientes, respirando miedo detrás de una careta, viendo oleadas que iban y venían… así se vivía cada día. Se perdió a muchos, dentro y fuera del hospital. Cada historia dolía. Cada turno pesaba.
Pero también hubo valentía. Hubo entrega. Hubo vocación.
La pandemia no solo puso a prueba la ciencia, puso a prueba el corazón de quienes estuvieron al frente. Y ahí, firmes, estuvimos los médicos.