26/11/2025
Hoy le dimos a 9 pacientes de nuestra institución como cada mes la oportunidad de vivir una experiencia distinta, un acto simbólico lleno de mensaje, esfuerzo, superación y fe. Ascendimos juntos el Cerro de las Mitras, hasta la cumbre Pico Perico, en San Pedro N.L., con el propósito de aprender desde la vivencia lo que tantas veces enfrentamos en la vida y en la recuperación.
Durante el camino hablamos sobre la importancia de la persistencia, la perspectiva y la confianza en Dios. Cada paso de la subida representaba una dificultad: el cansancio, la duda, la sensación de no poder más. Les recordamos que así como en la vida, hay momentos donde el sendero se vuelve tan pesado que dejamos de valorar lo verdaderamente importante; momentos donde la mente se cierra y nos convence de que no hay salida, que no existe solución o que esta vez no lo lograremos.
Pero también les mostramos que, igual que en la montaña, cuando atravesamos nuestras crisis y no nos rendimos, sucede algo poderoso: la mente se abre, la conciencia se expande y empezamos a ver posibilidades donde antes solo había oscuridad. Descubrimos que aún hay miles de oportunidades para construir la vida que soñamos, millones de experiencias que nos esperan y cientos de personas que aún están por llegar a nuestro camino.
Mientras tanto, debemos aprender a disfrutar el proceso de transformación que estamos viviendo. Agradecer a Dios por cada detalle, por cada enseñanza, por cada paso. Aunque a veces no entendamos su propósito, Él siempre está guiando nuestro camino.
Y cuando lleguemos a la cima de la montaña, allá donde todo se puede ver, podremos mirar hacia atrás con orgullo. Orgullo por lo vivido, por lo aprendido y por todo lo que demostramos que sí podíamos vencer. Porque cada batalla librada, cada lágrima derramada y cada paso esforzado nos acercó a convertirnos en los hombres que estábamos destinados a ser.