Dr. Jesús Adrián Psiquiatra en Arandas

Dr. Jesús Adrián Psiquiatra en Arandas Soy Médico Psiquiatra con experiencia y conocimientos en el manejo de:
Depresión
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Adiccion

COVID-19 -episodio uno-Nos encontramos frente a un panorama mundial en Salud muy diferente al que nos hayamos enfrentado...
21/03/2020

COVID-19 -episodio uno-

Nos encontramos frente a un panorama mundial en Salud muy diferente al que nos hayamos enfrentado en cualquier otro momento de la humanidad. Primero que nada tenemos que entrar en contexto, vivimos en un mundo en donde podemos estar un día en china y al día siguiente en cualquier parte de mundo, hay miles de millones de productos que están viajando alrededor del globo y la economía mundial es la más grande e interconectada de la historia; estamos viviendo un momento inédito. Sin embargo, está misma situación es la que nos pone en una situación de riesgo para el esparcimiento de enfermedades y su impacto de forma global.

Mucho se dice y se duda sobre lo que pasa ahora con la pandemia del Coronavirus SARS-CoV-2, por ello es importante comprender lo que sucede para poder atenderlo. Lo voy a puntualizar:

1.- Una pandemia es la presencia de una enfermedad en una gran cantidad de países independientemente de la gravedad del mismo. ¿Era predecible que esto fuese a ocurrir? ¡SI! No sabíamos cuándo, medio sabíamos como sería, y como combatirlo depende de la enfermedad.

2.- ¿Qué es lo grave de éste Coronavirus SARS-Cov-2? Varias cosas. Es una enfermedad NUEVA por tanto cualquiera de los seres humanos se pueden enfermar. Es una infección altamente contagiosa, al menos un enfermo puede contagiar a tres personas en promedio. Es una enfermedad que puede generar una condición de gravedad en una población y puede hacer que el enfermo grave requiera de atención muy especializada que no es la más abundante en ningún país.

3.- El riesgo de enfermar gravemente es diferente dependiendo de la edad y la salud de cada persona, si bien un joven de 20 años tiene un riesgo muy bajo de enfermarse de gravedad, un adulto de 60 años con diabetes e hipertensión tiene un riesgo de fallecer a consecuencia de esta infección de más del 10% ¿Qué significa esto? Significa que de cada 10 adultos mayores con esas enfermedades uno de ellos va a morir por coronavirus.

Un joven podría pensar que eso no es tanto, pero hay que comprender esto: Si estos enfermos están en una población en donde no hay hospital cerca, su riesgo de mortalidad incrementa por la falta de recursos para su atención. Si además hay más enfermos graves que son más jóvenes y los mismos 10 adultos antes mencionados pero sólo hay dos ventiladores que ayuden a respirar, veremos la triste escena de que no hay suficientes recursos para que les vaya bien a todos.

Lo más peligroso de esta pandemia es que haya más enfermos que los que los hospitales y personal de la salud puedan atender. Por ello es fundamental ¡QUE NO SE ENFERME LA GENTE!

Tenemos que evitar a toda costa enfermar y si ya estamos enfermos tenemos que evitar enfermar a los demás. Todas las medidas que se han estado compartiendo van encaminadas a no contagiarse ni contagiar, es esta la prioridad actual. Tenemos que grabarnos en nuestra cabeza que entre más enfermos haya mayor problema de salud, social y económico vamos a tener en el corto, mediano y largo plazo. Entre menos enfermos más salud y bienestar.

LA CONTINUIDAD DE UN TRATAMIENTONo es algo desconocido el tema de la importancia de continuar un tratamiento médico farm...
28/07/2019

LA CONTINUIDAD DE UN TRATAMIENTO

No es algo desconocido el tema de la importancia de continuar un tratamiento médico farmacológico o psicológico, pero, a pesar de que todos entendemos que así es como debería de ser, es muy común que los tratamientos no concluyan.

De hecho, si concluyen, la gran mayoría, pero no lo hacen de una forma "oficial". Pareciera que cada persona tiene dentro de si una manera muy particular para dar por terminada una relación terapeutica. Esto cobra un carácter especial en el caso de los tratamientos psiquiátricos.

Describo algunas de las situaciones que pueden suceder con al rededor de la culminación de un tratamiento:

- Alta por mejoría o "curación": La relación termina cuando el paciente completa el tiempo del tratamiento, los síntomas han cesado; el paciente se vuelve a sentir pleno y en estado de salud.

- Cese por falta de recursos: Un tratamiento que ocurre en un momento de estabilidad económica se puede ver impactado por la falta de recursos causado por la aparición de nuevos gastos, otras enfermedades, despidos, etc.

- Mejora y suspensión por decisión propia: Aquí el paciente comienza a experimentar mejoría y esto hace que comience a pensar diferente, a veces vuelve a tomar impulso en su carácter y de pronto considera que ya no necesita continuar el tratamiento "se da de alta sólo". Algunos investigan como dejar el tratamiento y otros lo suspenden de golpe, a fin de cuentas consideran que ya no lo necesitan y que fue suficiente. Esta situación suele tener muchos pensamientos propios donde reafirman su postura y justifican su actuar, más extrañamente solicitan la opinión de otro profesional de la salud mental para optar por esta decisión.

- Suspensión por cuestiones propias a la enfermedad: No es extraño pensar que una gran cantidad de pacientes con algunas enfermedades mentales creen que ellos no tienen ningún problema mental, siendo así, no hay necesidad de tomar ningún tratamiento. Estos pacientes suelen ir a la primera consulta con engaños, condicionados ó forzados, pero siempre en contra de su voluntad puesto que ellos no creen tener ningún problema. Así es como la primera consulta termina siendo la única y el paciente sigue viviendo de la misma manera en que lo hacía antes.

- Suspensión por cambios de residencia: Algunos pacientes al cambiar de residencia suspenden el tratamiento por la complejidad de volver a encontrar a un profesional en Salud Mental en su nuevo lugar; otras veces se aprovecha de esto para justificar la suspensión del tratamiento.

- Inestabilidad: A algunas personas el tener un apego a un tratamiento es muy complejo puesto que su propia forma de ser es muy inestable. Si bien saben que lo necesitan, hacen cosas o toman decisiones que les dificulta el continuar sus tratamientos, situación que también los suele angustiar.

- Suspensión por desconfianza: Hay personas que por sus creencias personales, heredadas de su familia y de su comunidad, desconfían de la medicina y de los tratamientos médicos, por lo que buscan otro tipo de soluciones para la resolución de sus problemas de salud. Así es como se puede ver a pacientes que buscan tratamientos desde la brujería, santería, métodos naturistas, medicina alternativa, etc.

Seguramente se me escapan más situaciones, pero lo importante es tener en cuenta lo siguiente:

1.- Tener confianza en el tratamiento que se toma es una parte importante del tratamiento.

2.- Tener confianza en el tratante, para poder hablar de las ideas que se tengan sobre como alcanzar ese estado de salud mental que se está buscando.

3.- En caso de suspender el tratamiento y luego tener una recaída, ¡No tardes en buscar ayuda!. Tu tratante estará ahí, recuerda que es él quien conoce tu evolución y quien tiene más experiencia sobre tu caso ¡Búscalo! Sin pena ni vergüenza.

4.- Si tienes dudas, pregúntalas en a tu tratante. Entre más informada se encuentre la persona más rápidamente alcanzará la salud mental que se busca.

¡CON ELLA NO!La mayoría de las sociedades nos dan una continua enseñanza sobre como debemos de vivir nuestras relaciones...
22/02/2019

¡CON ELLA NO!

La mayoría de las sociedades nos dan una continua enseñanza sobre como debemos de vivir nuestras relaciones con las demás personas. Tenemos relaciones con otros que llamamos amigos, conocidos, compañeros de trabajo, compañeros de departamento, novias, novios, amantes, madre, padre, hermanos, tíos, primos, etc. Y al menos hay un acuerdo constante donde el trato que podemos tener con ellos debe de ser cordial, compartido, entusiasta, considerado... Pero ¿Qué sucede cuando no podemos hacerlo así? ¿Qué tenemos que hacer cuando el ser así es algo que va contra nuestro deseo e intuición?

En esta entrada hablaré de esa relación que no se toca, pero que muchas de las veces nos puede asfixiar y en algunos casos hasta el borde de la muerte, nuestra "Madre".

¿Cómo se supone que debemos de actuar cuando nuestra Madre/Mamá/Mami es quien nos desconfigura? ¿Cómo tiene que actuar un hijo que recibe las agresiones y arrebatos emocionales de su madre?

Antes que nada, debemos de tener muy claro que ningún ser humano se libra de poder tener un trastorno mental, y eso incluye también a nuestros progenitores. Para algunas personas, ojalá fuesen todas, su madre es un remanso de virtud y salud mental, pero a muchas otras no. Muchas madres con problemas no están dispuestas a aceptar que los tienen y van a hacer todo lo posible por demostrar que son los demás quienes se equivocan, pero no debemos permitir que nosotros seamos los que nos consideremos el problema.

Los seres humanos tenemos diferentes formas de manejar las situaciones hostiles de acuerdo a nuestra edad y nuestro entorno, así, un niño pequeño puede estar desprotegido inmensamente si se encuentra sólo con una madre con problemas, pero el niño escolar puede encontrar alivio en la separación obligada que la escuela brinda.

Como hijos adolescentes, jóvenes y adultos tenemos a nuestra disposición algunas alternativas que nos pueden ayudar a no sufrir y buscar estar mejor:
- Recuerda que los problemas de nuestros progenitores son de ellos y que tú no eres el causante de ellos.
- Las enfermedades mentales no respetan si eres hijo, padre, madre, tío o amigo.
- Procura mantenerte en actividades y con personas que te brinden tranquilidad y estabilidad, reduce el tiempo de convivencia con quien te hace más daño que bienestar.
- Busca aliados con las personas de tu familia que puedan apoyarte en caso de que las cosas se compliquen o que te puedan ayudar a abrir la posibilidad de sugerir un tratamiento para el que tiene el problema.
- Si nada de lo que has hecho te ha ayudado a cambiar tu situación solicita apoyo a alguna institución (DIF, Institutos de la juventud, tu congregación religiosa).
- Si los problemas son más graves y ponen en riesgo tu integridad física o mental, contacta a tus personas de apoyo y a otras instancias como la policia, recuerda que siempre está primero tu seguridad.

Recuerda, una enfermedad ó trastorno mental no tratada genera sufrimiento a quien la padece y a quien le rodea. Si te está pasando algo así ¡Busca atención!

Los problemas del hombreSer hombre en nuestra sociedad es una experiencia que depende de un sinfin de variables. Definir...
25/04/2018

Los problemas del hombre

Ser hombre en nuestra sociedad es una experiencia que depende de un sinfin de variables. Definir la hombría o la masculinidad es complicado y está relacionado directamente a nuestro ambiente y el tiempo en el que nos tocó vivir. Variables como el lugar donde crecimos, la familia de donde provenimos, los años en los que nos estuvimos desarrollando, nuestras amistades y hasta los mensajes en la televisión o radio son factores que ayudaron a generar nuestra idea de lo que es ser hombre y lo que no.

Sabemos que todos los seres humanos tarde o temprano nos encontramos en situaciones problemáticas y que la propia sociedad y nuestro entorno nos dice que es lo que debemos de hacer para intertar solucionarlo. Pero ¿Cómo vive el hombre los problemas?

“El hombre debe de ser fuerte, y atrevido. No tiene que mostrar sus debilidades pues si las muestra entonces no sería hombre. Sólo las mujeres muestran la debilidad y la cobardía. El hombre es rudo, osado, audaz, intrépido y arriesgado; tiene que asumir y tomar los riesgos para poder salir adelante en esta lucha y competencia. El hombre siempre es estable en su mente y no tiene cambios emocionales ni hormonales.”

Y estas son cosas que nos dicen toda la vida, todas las personas. Nuestros familiares hombres lo fueron, nuestros amigos nos dicen que es así, hasta los comerciales televisivos de cierta tabacalera nos mostraban escenas de hombres dominando caballos en praderas frías y solitarias; porque el hombre es solitario, el hombre es suficiente, el hombre es recio.

¿Siempre somos recios y fuertes?¿Solitarios y suficientes? No, de hecho. Pero el problema no es no serlo, pues ningún ser humano es así. Ningún hombre es siempre fuerte, ni valiente, ni intrépido. El ser hombre en nuestra sociedad está marcado por una gran cantidad de mandatos que nos vemos obligados a obedecer, no por deseo (inicialmente) sino por obligación, y ¿qué termina sucediendo? Nos llenamos de problemas que nos afectan sin darnos cuenta, hasta que es demasiado tarde.

Es increíblemente común que los problemas de ansiedad y depresión en los hombres permanezcan ocultos o enmascarados en otras conductas que son aceptadas por la sociedad como conductas masculinas, algunas de ellas son: el consumo excesivo o recurrente de bebidas alcohólicas y otras dr**as, trabajar de manera excesiva, tener conductas sexuales de riesgo ó ser promiscuos, tener dolores musculares continuos y constantes, padecer disfunción erectil, padecer gastritis y colitis, inclusive padecer alteraciones de la frecuencia cardiaca (algunos tipos de arritmias).

En el hombre la depresión y la ansiedad se enmascara, porque el hombre no puede enfermarse. No está permitido que el hombre se enferme, puesto que la enfermedad debilita y la debilidad nos quita nuestra masculinidad. Así es como vemos que los hombres somos una población vulnerable con una proporción mayor de suicidio, trastornos por uso de sustancias (dr**as), violencia, negativa a asistencia a servicios de salud.

¿Qué nos falta para que en lugar de pensar que ser hombre implica ser fuerte y no mostrar debilidad digamos que ser hombre implica ser inteligente y cuidar bien de si mismo?

22/03/2018

Todo, salvo la verdad (2da parte)

La mayoría de la gente hace justo lo contrario. No quieren saber nada de su propia historia, y, por consiguiente, tampoco saben que, en el fondo, se hallan constantemente determinados por ella, porque siguen viviendo en una situación infantil no resuelta y reprimida. No saben que temen y evitan peligros que en algún momento fueron reales, pero dejaron de existir hace tiempo. Son personas que actúan impulsadas tanto por recuerdos inconscientes como por sentimientos y necesidades reprimidas que, a menudo y mientras permanezcan inconscientes e inexplicadas, determinarán de forma pervertida casi todo lo que hagan o dejen de hacer.

La represión de los brutales abusos y malos tratos padecidos en otros tiempos induce, por ejemplo, a mucha gente a destruir la vida de otros y también la propia, a incendiar casas de ciudadanos extranjeros, a vengarse e incluso a calificar todo esto de "patriotismo" a fin de ocultarse la verdad a sí mismos y no sentir la desesperación del niño maltratado. Otros prolongan de forma activa las torturas que alguna vez les infligieron; por ejemplo, en clubes de flagelantes, en rituales de tortura de todo tipo, en el ambiente sadomasoquista, y designan todo esto como liberación.

Extraído de
El drama del niño dotado
Alice Miller
Frankfurt, 1994

19/03/2018

Todo, salvo la verdad

La experiencia nos enseña que, en la lucha contra las enfermedades psíquicas, únicamente disponemos, a la larga, de una sola arma: encontrar emocionalmente la verdad de la historia única y singular de nuestra infancia. ¿Podremos liberarnos algún día totalmente de ilusiones? toda vida esta llena de ellas, sin duda porque la verdad resultaría, a menudo, intolerable. Y, no obstante, la verdad nos es tan imprescindible que pagamos su perdida con penosas enfermedades. De ahí que, a través de un largo proceso intentemos descubrir nuestra verdad personal que, antes de obsequiarnos con un nuevo espacio de libertad, siempre nos hace daño, a no ser que nos conformemos con un conocimiento intelectual. Aunque en ese caso seguiríamos aferrándonos al ámbito de la ilusión.

No podemos cambiar en absoluto nuestro pasado ni anular los daños que nos hicieron en nuestra infancia. Pero nosotros si podemos cambiar, "repararnos", recuperar nuestra identidad perdida. Y podemos hacerlo en la medida en que decidamos observar más de cerca el saber almacenado en nuestro cuerpo sobre lo ocurrido en el pasado y aproximarlo a nuestra consciencia. Esta vía es, sin duda, incomoda, pero es la única que nos ofrece la posibilidad de abandonar por fin la cárcel invisible, y sin embargo tan cruel de la infancia, y dejar de ser victimas inconscientes del pasado para convertirnos en seres responsables que conozcan su historia y vivan con ella."

Extraído de
El drama del niño dotado
Alice Miller
Frankfurt, 1994

15/02/2018

"Un día, mientras daba un paseo, vi delante de mí a una pareja joven, ambos muy altos, a cuyo lado correteaba lloriqueando un niñito de unos dos años. (Estamos acostumbrados a ver este tipo de situaciones desde la perspectiva del adulto, y yo quisiera intentar aquí, a propósito, describir ésta desde el ángulo del niño que la experimentó.) Los dos acababan de comprarse un helado en un quiosco y estaban lamiéndolo con fruición. El niñito también quería un helado igual. La madre le dijo en tono cariñoso: "Ven, que te dejaré darle un mordisco al mío, uno entero sería demasiado frío para ti". Pero el niño no quería morder, sino que estiraba la mano hacia el helado que su madre le sustraía. Empezó a llorar desesperadamente, y la misma situación volvió a repetirse con el padre: "Ven, ven a morder el mío", le dijo éste con cariño. "¡No, no!", exclamó el niño volviendo a corretear; quiso apartarse, pero regresó y lanzó una mirada triste y envidiosa hacia donde los dos adultos saboreaban su helado, contentos y solidarios. Éstos le ofrecieron varias veces un mordisco, y cada vez que el niño estiraba su manita hacia el helado, la mano de los adultos se alejaba con el preciado tesoro.

Y cuanto más lloraba el niño, más se divertían sus padres. Se reían muchísimo y esperaban divertir también al niño con sus risas: "Oye, pero si no es para tanto, no sigas haciendo el numerito".
..Se vio enfrentado a dos gigantes que, orgullosos de ser consecuentes, se apoyaban incluso uno al otro, mientras que él permanecía totalmente solo con su dolor, incapaz, en apariencia, de decir algo más que "no" y de hacerse entender por esos padres a través de sus gestos. No tenía ningún defensor. Cuán injusta es, además, esta situación en la que un niño se encuentra ante dos adultos más fuertes que él como ante una muralla; denominamos "coherencia en la educación" al hecho de negarle al niño la posibilidad de quejarse ante uno de los padres de la conducta del otro.

Extraído de:
El drama del niño dotado
Capitulo: La humillación del niño, el desprecio de la debilidad y sus consecuencias. Ejemplos de la vida cotidiana.
Alice Miller(1994)

14/02/2018

La gran negación

Quizá una de las cosas que más nos cuestan trabajo como adultos es el recordar algunos eventos en nuestra vida más joven, en nuestra niñez.

Sin quererlo, olvidamos piezas importantes de nuestra historia que nos ayudarían a entender porque el día de hoy nos actuamos como lo hacemos.

Somos una construcción que se compone de historias, de segundos-minutos-horas y de procesos que se dieron en un día a día. Muchas veces experimentamos ansiedades, miedos, enojos y frustraciones por mucho tiempo, a veces tanto, que nos terminamos acostumbrando a ello y terminamos enterrando sus recuerdos, pero los efectos de eso que vivimos nos van a acompañar si no lo resolvimos de forma adecuada.

En los siguientes días les presentaré algunos fragmentos de libros de Alice Miller, una psicoanalista expulsada del psicoanálisis por su postura rebelde contra esa teoría. Miller se dedicó a hablar del sufrimiento que vivimos cuando somos niños y de como este nos trae problemas en nuestra vida. Espero sea de su agrado.

El miedo a atenderse y las reglas del juegoNo es raro que una persona que siente tener un problema evite buscar ayuda pa...
09/02/2018

El miedo a atenderse y las reglas del juego

No es raro que una persona que siente tener un problema evite buscar ayuda para su situación. Pareciera que tuviéramos que mostrarnos siempre fuertes y que buscar el apoyo y atención de alguna persona diferente a nosotros mismos fuese un acto que nos quitara valor como persona.

Tal vez es cierto, seguramente lo es. Es cierto que nos quita el valor como persona, siempre y cuando nosotros creamos que una persona que tiene valor es la que no busca ayuda.

Entonces resulta fácil de entender que el problema no sólo es uno, sino que son dos: la situación conflictiva en sí y la creencia de que el valor de uno está en mostrarse fuerte y no buscar apoyo y atención. ¿Qué termina sucediendo? que uno se llena de un doble sufrimiento. Por un lado está eso que nos lastima y que consideramos un problema y por el otro está la fragilidad de nuestro valor que se ve amenazado por mostrarnos débiles y necesitados ante los ojos de los demás.

Siendo así las cosas, entonces el miedo está completamente justificado pero está acompañado de una paradoja: Si me atiendo es porque estoy mal y entonces no valgo, pero si no me atiendo me siento mal y tampoco valgo. Es un triste juego en donde quien está enfermo o tiene un problema nunca va a resultar ganador; de todas las formas pierde.

¿Cómo ganar en este juego? ¡Cambiando de reglas! ¿Cuáles reglas que hay que cambiar? Al menos una: La regla en la que si yo me atiendo y me trato, estoy haciendo algo bueno para mi y eso me acerca más a ganar que a perder.

Siempre que nos pase algo en la vida, ya sea una situación, un conflicto, una enfermedad física o mental, habrá que preguntarnos ¿Qué reglas son las que se están usando en este juego?¿Estoy jugando para ganar yo? ó ¿Quién está ganando con esto?

20/01/2018

Problemas laborales

Es común que las personas que tenemos trabajos en donde compartimos nuestro tiempo y espacio con otras personas, podamos tener fricciones con ellos o ellos con nosotros. Te presento algunos pasos para poder comprender mejor estás situaciones y no sufrir tanto por ellas:

1.- Recuerda siempre que tú no decidiste al grupo de trabajo por afinidad. Raros son los casos en que tú eres quien elije a sus compañeros y aunque así fuera, es probable que las personas se muestren diferentes con el paso del tiempo. Ten en mente que no son tus amigos y que el trabajo no es todo tu mundo.

2.- Muchos problemas son malentendidos. Los problemas generados por una comunicación deficiente lideran entre los más frecuentes. Si quieres resolverlos puedes preguntarte algunas cosas antes ¿La persona está dispuesta a escuchar? ¿Está dispuesta a ver las cosas desde otro punto de vista? ¿Estoy dispuesto a ver las cosas desde otra perspectiva? ¿La persona y yo nos comprometemos a cambiar nuestra manera de comunicarnos para mejorar la relación?

3.- En todos los trabajos y grupos sociales existen alianzas. Aunque no sean tan claras ni estén habladas, las personas que están en grupos suelen establecer relaciones más estrechas con algunos y no con otros. ¿Has estado en un grupo de amigos en el que te des cuenta que hay tres amigos que se llevan mejor entre ellos? Esto es parte de la vida normal de grupo, los humanos nos reunimos con los que nos identificamos y con quienes comparten características similares.

4.- No es posible llevarse bien con todos. Hay personas que por sus propias características o por problemas personales tienden a ser muy conflictivos en los trabajos, así que no siempre es posible tener una relación estrecha con ellos. En estos casos lo mejor es tomar distancia, no permitir que su conducta te desvalorice, tener una relación estrictamente laboral y poner límites firmes.

5.- Busca ser generoso pero no ingenuo. Las personas que generan problemas o conflictos en entornos laborales en la mayoría de las ocasiones requieren de apoyo por parte de profesionistas especializados en salud mental, pero ello no les justifica que generen dificultades para con sus compañeros. Recuerda que una cosa es tener un problema y otra muy distinta no responsabilizarse de ello.

Los conflictos que vivimos pueden hacernos sentir mal o inclusive llevarnos a desarrollar problemas de salud mental como trastornos de ansiedad o depresión, por ello tenemos que estar al pendiente de lo que nos ocurre y trabajar en nuestro desarrollo personal.

Uno de los compromisos del ejercicio de la psiquiatría es el contribuir al desarrollo de la profesión y de la práctica d...
11/11/2017

Uno de los compromisos del ejercicio de la psiquiatría es el contribuir al desarrollo de la profesión y de la práctica desde la mayor cantidad de frentes posibles. Para ello es que formaré parte de la Mesa Directiva del Colegio de Psiquiatras de Jalisco bienio 2017-2019.

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