03/02/2026
Querida Vida:
Gracias por enseñarme a fortalecer mi fe y por ayudarme a valorar lo que no se puede comprar.
Gracias por permitirme aceptar mi vulnerabilidad y por guiarme a través de la frustración hacia la reinvención.
Gracias por despojarme de las máscaras que me alejaban de mi verdadero ser y por mostrarme la sombra que temía enfrentar.
Gracias por enseñarme a bailar entre mi luz y mi oscuridad, reconociendo que ambas son parte de mí.
Gracias por mostrarme que sanar mi interior sana todo lo que me rodea y por darme el coraje de poner límites.
Gracias por guiarme a reencontrarme con mi YO COMPASIVO, donde aprendo a soltar lo que no me pertenece.
Gracias por recordarme que soy co-creadora de mis dones y que la verdadera conexión se encuentra en el amor y la empatía.
Y, sobre todo, gracias por enseñarme que el amor genuino siempre está presente, incluso en los caminos más difíciles.
Gracias por mostrarme que el perdón es una llave que abre todas las puertas.
Gracias, Vida, por todo lo que me has enseñado. Tengo sueños por cumplir, personas por conocer y experiencias por vivir, pero quiero hacerlo en amor, paz y armonía.
Gracias, Gracias, Gracias