24/05/2022
Es reconocida a nivel mundial por su efectividad en el tratamiento de diferentes condiciones de salud mental, como ansiedad, depresión, fobias, trastornos de personalidad, anorexia, conductas adictivas, control de impulsos, entre otras.
Algunos beneficios relevantes de la son:
Respaldo científico: No es una tendencia, moda o herramienta de diplomados sin fundamento: Es una disciplina profesional que requiere estudios y certificaciones profesionales; cuenta con métodos y técnicas estructurados que son efectivos y rápidos de aprender.
Enfocada en situaciones actuales de tu vida: el paciente define metas del tratamiento, se diseña un tratamiento personalizado, se practica por medio de tareas, hay sesiones de prevención de recaídas y finalmente se da el alta. Un terapeuta no te forzará a ser social si no es u meta o a recordar cosas del pasado sin que sean necesarias y sin que des tu consentimiento.
Te entrena de por vida: ya que la intervención es un entrenamiento, la meta es que aprendas habilidades para resolver tu problema y para evitar que vuelva a suceder.
No hay efectos secundarios: A diferencia de tratamientos con fármacos, no existen secuelas o efectos negativos de ningún tipo.
Se adapta a ti: cada programa de intervención es único, se adapta específicamente a tu caso.