03/04/2026
No se trata de ponerte
en los zapatos del otro,
sino de entender que
sus pies no caminan
igual que los tuyos.
Porque cada persona carga su propia historia,
sus heridas invisibles,
sus miedos aprendidos en silencio
y sus batallas libradas a solas,
cuando nadie miraba.
A veces juzgamos desde la comodidad y el privilegio
de lo que no nos dolió,
desde caminos que no tuvimos que cruzar,
desde lágrimas que no fueron nuestras.
Y olvidamos que no todos
recibieron las mismas habilidades,
el mismo amor,
la misma guía,
las mismas oportunidades.
Empatía es escuchar sin interrumpir,
es mirar sin señalar,
es comprender que hay días
en los que levantarse ya es un acto de valentía.
Es aceptar que alguien puede reaccionar distinto
no porque quiera,
sino porque así aprendió a sobrevivir o
simplemente esas son sus capacidades.
Ser empático no es justificarlo todo,
es humanizarlo todo.
Es bajar el juicio
y subir la bondad.
Es entender que detrás de cada gesto duro
suele haber un corazón cansado,
y detrás de cada silencio
una historia.
La empatía no hace ruido,
no presume,
no se anuncia.
Simplemente acompaña.
Camina despacio al lado del otro,
sin empujarlo,
sin exigirle llegar donde tú ya estás.
Y tal vez,
si aprendiéramos a mirar con más empatía,
el mundo dolería un poco menos,
las palabras sanarían más,
y el alma,
por fin,
se sentiría entendida. 🌿
Día mundial de la concientización sobre el Autismo
Dr Alejandro Torres Bravo
Neonatología y pediatría