31/10/2025
"Oye… sí, tú.
No te tragues las lágrimas, mujer.
No hay medalla por aguantarse el llanto, ni premio por hacerse la fuerte mientras el alma se quiebra por dentro.
Llorar no te hace débil, te hace humana, te hace viva.
A veces el cuerpo aguanta tanto que un día se te atora el suspiro, se te encoge el pecho y ya no puedes más.
Entonces lloras, y sientes que te rompes en mil pedazos…
y está bien, déjalos caer.
Llora con ganas, con ruido, con mocos si hace falta, que no pasa nada.
A veces es la única forma que tenemos de liberar todo lo que callamos, todo lo que nos pesa.
Pero eso sí: no te quedes tirada entre los pedazos.
Llora, pero no te instales en el suelo.
Porque después de la tormenta, te toca levantarte.
Recoge cada pedacito de ti, con calma, con cariño.
Límpialos del polvo, abrázalos, y vuelve a armarte.
No como antes, no igual —mejor.
Más sabia, más valiente, más tú.
Mira, llorar también es una forma de resistencia.
Es decirle al mundo “sí, me dolió, pero sigo aquí”.
Porque las lágrimas limpian, curan, y a veces son el primer paso para volver a florecer.
Así que cuando sientas ese n**o en el alma… suéltalo.
Llora todo lo que tengas que llorar.
Pero después, mi vida, levántate.
Píntate la boca, ponte tu blusa favorita, y sal con la frente en alto.
Que la mujer que llora también es la que se reconstruye,
la que renace,
la que vuelve a empezar.
Y eso, créeme,
es mucho más valiente que nunca llorar.🖤🥀