01/01/2026
Que te rías mucho, con esa risa que nace del vientre y se eleva como oración viva.
Que te abracen mucho, con brazos sinceros y también con los tuyos, esos que a veces olvidas usar para sostenerte.
Baila, aunque no haya música externa, festéjate, honra al Ser increíble que eres, al que ha caminado incluso cuando dudó de sus fuerzas.
Regálate cada suspiro, uno a uno, como ofrenda consciente:
por lo logrado y por lo que aún germina,
por lo vivido y por lo que dolió,
por lo que se sostuvo y por lo que supo soltarse.
Mira al cielo y contempla el espacio infinito.
Reconoce el punto exacto en el que te encuentras, aquí y ahora,
y bendice el milagro de estar presente en el Presente,
de habitarte, de reconocerte en Ti.
Cierra con amor todos los ciclos que demoraron un tantito más.
Agradece su enseñanza, su paciencia, su insistencia.
No hubo error, solo tiempos distintos para el entendimiento.
Permítete cerrar sin culpa y sin nostalgia.
Cubre tu propio cuerpo con un abrazo apretado, profundo,
un abrazo que nazca de tu Yo Superior,
y agradécele su constante compañía,
su lealtad silenciosa,
su presencia firme incluso en los días en que dudaste de todo.
Juega hoy con tu energía.
Dale permiso a tu mente para descansar,
pídele que deje de hacer balances, cuentas y reproches,
que se vuelva espacio, silencio fértil,
hogar para los eventos venideros.
Dile a tu alma, devuelta cada mañana con la gracia de D-os,
que se vierta completa, sin reservas,
que se entregue para crear el vacío sagrado
que solo puede ser llenado por la Divinidad.
Hoy respira.
Respira lento, profundo, agradecido.
Lo has hecho bien.
Lo has hecho según tus preceptos y tu Verdad,
con lo que sabías, con lo que podías, con lo que eras en cada momento.
Trescientos sesenta y cinco intentos.
Sueños sembrados, batallas libradas,
latidos sostenidos por la fe,
voluntad de acero y de agua: firme y flexible, resistente y sensible.
Hoy honra el camino.
Honra tu paso.
Honra tu luz.
Consciente, Bendecido y Amoroso Fin de Año.
J. Dira