24/02/2026
El vínculo del hijo con los padres,
y especialmente con la madre,
no es solo emocional.
Es vital.
Sirve para asegurar la vida.
La madre es el primer contacto.
El primer sostén.
El primer “sí” a existir.
A través de ella,
el hijo recibe no solo cuidado,
sino permiso para vivir.
Si ese vínculo se corta,
se debilita o se rechaza,
la vida pierde fuerza.
Se vuelve más pesada.
Más incierta.
Porque no se trata solo de relación.
Se trata de raíz.
El padre, después,
abre el camino.
Pero la madre
da el impulso inicial.
Cuando ese vínculo se ordena,
aunque haya dolor,
algo esencial se restituye:
la seguridad de estar vivo.
Y desde ahí,
todo lo demás puede construirse.
Si este mensaje te resuena y quieres aprender a trabajar el vínculo con los padres desde una mirada sistémica profunda, https://ordenesdelamor.org/pido-permiso-a-mis-padres/