25/11/2025
A veces la violencia no grita.
A veces no deja moretones.
A veces se esconde en frases “inocentes”, en comentarios sobre el cuerpo, en opiniones no pedidas, en culpas que no nos pertenecen.
Crecer creyendo que nuestro valor está en una talla, en un peso, en cómo comemos o cómo nos vemos… también es violencia.
Una violencia que se aprende, se normaliza y se repite sin pensar.
Hoy, 25N, recordamos que los cuerpos de las mujeres no son territorio de opinión pública.
No son proyectos, no son adornos, no son medallas para otros.
Son hogar, historia, fuerza, vida… y merecen respeto.
Que ninguna mujer vuelva a sentir que tiene que encajar para existir.
Que ninguna niña herede la culpa que nosotras estamos aprendiendo a soltar.
Que ninguna palabra vuelva a doler como golpe.
Nombrar la violencia también es una forma de romperla.