26/11/2025
La protusión discal y la hernia discal se confunden con frecuencia, pero son lesiones distintas y con implicaciones muy diferentes para tu columna lumbar.
En la protusión discal, el disco intervertebral se deforma y sobresale ligeramente más allá de sus límites normales, pero el anillo fibroso, la capa externa que envuelve el disco, permanece íntegro. Es decir, el material interno no se escapa, simplemente empuja hacia fuera. Aunque puede generar dolor lumbar, rigidez o irritación nerviosa, suele considerarse una lesión menos grave y más relacionada con sobrecargas, malas posturas o falta de movilidad.
En la hernia discal, en cambio, existe una rotura real del anillo fibroso. Parte del núcleo pulposo, el material gelatinoso interno, se desplaza hacia fuera y puede entrar en contacto directo con las raíces nerviosas.
Esto explica por qué la hernia suele provocar síntomas más intensos: ciática, hormigueos, pérdida de fuerza, dolor irradiado a la pierna, inflamación nerviosa o sensación eléctrica.
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Pablo.pilatesreal