Psicóloga Lucero Chavira

Psicóloga Lucero Chavira (SESIONES ONLINE CON CITA)

28/03/2026
🩷
27/03/2026

🩷

27/03/2026
27/03/2026

Le dije a mi psicóloga: 👩‍⚕️

Le encontré conversaciones con otra y no sé si dejarlo ir o no.

Su respuesta me rompió pero me ayudó.

Mira la pregunta real no es si lo dejar ir o no. La pregunta es: Puedes vivir con esto? Porque encontrar esas conversaciones ya cambió todo. Ya sabes que te fue desleal. Ya viste que tiene capacidad de traicionarte. Y aunque te quedes, esa imagen va está ahí. Cada vez que agarre el celular. Cada vez que llegue tarde. Cada vez que se ponga distante. Vas a vivir con ansiedad constante, checando, dudando, buscando evidencia, de que lo vuelva hacer. Y eso no es vida. Eso es tortura. Entonces la pregunta no es si te vas. Es si estás dispuesta a vivir el resto de tu relación sintiendo que no puedes confiar. Porque si no hay confianza, no hay relación. Hay dos personas compartiendo espacio mientras una vive aterrada y la otra sabe que puede salirse con la suya. Y tú mereces más que eso. Mereces dormir en paz. Mereces no tener que revisar celulares. Mereces una relación donde la lealtad sea lo básico, no un milagro.

27/03/2026

Señor Jesús, fortalece mi mente para resistir ataques invisibles: dudas, comparaciones, voces ajenas, temores disfrazados. Coloca en mí una resiliencia espiritual que no se quiebre ante presiones. Que mi pensamiento sea firme, mi espíritu estable y mi fe inamovible.

Limpia mi memoria de pensamientos repetitivos y ansiedades heredadas. Renueva mi manera de procesar la vida, restaura mi capacidad de enfocarme y profundiza mi discernimiento para no caer en trampas emocionales. Pon un cerco de verdad alrededor de mi mente y un escudo de fe sobre mis pensamientos.

Inquebrantable soy en tu nombre. Amén.

Pedir ayuda parece algo simple, pero para muchas personas es profundamente difícil.No se trata solo de resolver un probl...
26/03/2026

Pedir ayuda parece algo simple, pero para muchas personas es profundamente difícil.

No se trata solo de resolver un problema práctico. Implica exponerse, reconocer un límite y, en cierto modo, renunciar a la autosuficiencia.

Para quienes han construido su identidad alrededor de ser fuertes, independientes o responsables, pedir ayuda puede sentirse como una amenaza a esa imagen.

Ejemplos frecuentes:
• Intentar resolver todo solo, incluso cuando la carga es excesiva.
• Minimizar el propio malestar para no “molestar” a otros.
• Sentir incomodidad cuando alguien ofrece apoyo, como si hubiera una deuda implícita.

En muchos casos, esta dificultad tiene raíces tempranas. Personas que crecieron teniendo que arreglárselas solas, o que aprendieron que mostrar necesidad no era bien recibido, desarrollan una relación ambivalente con la ayuda.

También puede haber una creencia silenciosa: “si necesito ayuda, entonces no soy suficiente”.

Pero pedir ayuda no es señal de debilidad, sino de contacto con la realidad. Nadie es completamente autosuficiente.

Además, no pedirla tiene un costo:
• Aumenta el agotamiento.
• Limita la profundidad de los vínculos.
• Refuerza la idea de que uno está solo frente a todo.

Aprender a pedir ayuda es, en el fondo, aprender a confiar.
No solo en los otros, sino en que uno no pierde valor por necesitar.

Imagínate que tienes 13 años y te sacan de tu casa para vivir en un centro tutelado porque el tuyo es un hogar desestruc...
26/03/2026

Imagínate que tienes 13 años y te sacan de tu casa para vivir en un centro tutelado porque el tuyo es un hogar desestructurado y tus padres, separados, no te dan de comer siquiera.

Imagínate que una noche un grupo de tres hombres te viola en manada.

Imagínate que esa violación te deja heridas de por vida, una depresión severa, un trastorno de personalidad y una incapacidad de más del 60%.

Imagínate que la vida te duele tanto que te arrojas desde un quinto piso para morir, pero tienes tan mala suerte que despiertas parapléjica, con una discapacidad ahora del más del 70%.

Imagínate que lo intentas más veces, con pastillas, bebiendo un bote de limpieza... Una y otra vez.

Imagínate que pides morir y la justicia te da la razón, pero tu padre, ese señor que nunca te ha cuidado ni vivido contigo jamás, paraliza la sentencia durante más de dos años.

Y ya tienes 25, vives permanentemente en un hospital con una sonda que hay que cambiar cada pocas horas, incontinencia f***l y mucho dolor. Cada día es una lucha de la que ya no quieres formar parte, porque no hay parte ya para ti.

Y tus agresores están en algún lugar, libres, y tendrán un futuro, una profesión, una vida.

La que a ti te quitaron.

Imagínate todo eso y que un montón de desconocidos te diga que no tienes derecho a morirte, que tu dolor les da igual, que te empastilles o drogues, pero a seguir, ¿eh?
Que te prohíben morirte, tomar una decisión con lo único que te queda y es tuyo de verdad: tu cuerpo, tu vida.

Imagínate que tú eres Noelia.

Buen viaje mañana, bonita. Que la tierra te sea leve si es lo que necesitas 🖤.

(Posdata: he cambiado algunos datos cuando he averiguado que eran inexactos. Los violadores no eran del centro de menores. Le sucedió años más tarde y fue en una discoteca).

Créditos a quien corresponda.

Mujer, tu hijo no es importante para nadie ahí en la calle, es un niño más. Para el colegio es un número más. Para la ge...
25/03/2026

Mujer, tu hijo no es importante para nadie ahí en la calle, es un niño más. Para el colegio es un número más. Para la gente nada más que un desconocido. El único que puede hacer algo por ese niño eres tú y su padre. Así que por favor no lo críes para que sea querido, críalo para que sea fuerte. Porque ahí afuera él es uno más y de ti depende que salga adelante en la vida, que sepa defenderse y autosuficiente. Tu hijo es tú responsabilidad.
Porque el mundo no se va a detener para entenderlo, ni va a tener paciencia con sus errores, ni le va a aplaudir por intentarlo. Allá afuera nadie le va a preguntar si tuvo un mal día, si está cansado o si necesita un abrazo. La vida no funciona así. Por eso hoy, en lo cotidiano, en lo pequeño, en lo que parece insignificante, es donde realmente lo estás formando. Cuando le enseñas a levantarse después de caer, cuando no le resuelves todo, cuando lo haces enfrentar lo que le cuesta, ahí estás construyendo a un hombre que no se rompe fácil. No lo prepares para que lo acepten, prepáralo para que no se pierda cuando no lo hagan. Porque el día que tú no estés, lo único que le va a quedar no es tu cuidado… es lo que le enseñaste.

Dirección

Chihuahua

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicóloga Lucero Chavira publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría