15/08/2021
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La temporada otoñal provoca el descenso de las temperaturas y el cambio de color en los paisajes, que de verdes se tornan rojizos y amarillentos, algunos árboles incluso pierden el follaje debido a que los fuertes vientos tiran las hojas secas que los cubren.
El otoño es una época en que la humedad aumenta. Las zonas húmedas son focos de aparición de bacterias y hongos, los cuales pueden llegar a nuestro organismo y provocar infecciones.
Para evitar posibles contagios, es importante que ventilemos bien nuestro hogar e intentemos transpirar lo máximo posible, ya que si nos abrigamos más de lo necesario, sudaremos y también podremos facilitar la proliferación de microorganismos.
Aunque podemos padecer gripe durante cualquier época del año, los picos de contagio crecen durante los meses de otoño e invierno. Ser previsor hará que evitemos sus molestos síntomas, siendo esto muy importante en caso de niños, personas de edad avanzada o personas con enfermedades autoinmunes.
Como el otoño es una época tan variable, un día podemos encontrarnos con lluvias y vientos y otro disfrutar de un maravilloso sol, es por esto que no debemos confiarnos cambiando radicalmente nuestra manera de vestir. Si nos abrigamos muy poco corremos el riesgo de pasar frío y resfriarnos y si nos abrigamos demasiado podremos sudar.
Lo más recomendable es vestirnos con varias capas de ropa que podamos quitarnos o ponernos en función de los cambios de temperatura.
La práctica de ejercicio físico, sobretodo al aire libre es una excelente manera de fortalecer nuestro sistema inmunitario e ir aclimatando nuestro cuerpo a la temperatura.
Durante el otoño van descendiendo las horas de luz solar, por lo que segregamos mayor cantidad de melatonina, hormona encargada de regular los patrones de sueño. Si sumamos el hecho de realizar mayor actividad al hecho de dormir poco o estar más cansados incrementamos el riesgo de enfermar.
Una buena dieta no solo nos ayudará a sentirnos mejor si no que también contribuirá a evitar posibles enfermedades o infecciones. Muchos alimentos son ricos en vitaminas y minerales que mejoran nuestro sistema inmunológico y combaten las posibles bacterias que nos infectan.