21/04/2021
A pesar de que el trastorno bipolar y el trastorno límite de la personalidad tienen síntomas similares -como los cambios de humor extremos- y a menudo se pueden confundir, son dos tipos de enfermedades mentales completamente diferentes que tienen tratamientos únicos.
El diagnóstico de cualquiera de los trastornos es muy difícil y requiere un extenso interrogatorio, conocimiento del historial médico e información sobre los antecedentes y los síntomas de la persona para llegar a una conclusión adecuada. Las personas que sufren de trastorno límite de la personalidad tienen graves dificultades para regular sus emociones, lo que a menudo conduce a cambios de humor, impulsividad y relaciones personales inestables. Además de los cambios de humor, los pacientes con TLP suelen tener un bajo sentido de autoestima, esta se manifiesta en tendencias suicidas y autolesiones. También tienden a tener miedo al abandono de parte de la familia o amigos, comportamientos impulsivos como comprar en exceso o conducir de forma imprudente, y frecuentan en ellos estados de ánimo intensos como ira, depresión o irritabilidad que pueden durar días.
El trastorno bipolar comparte muchos de estos síntomas como comportamientos imprudentes, cambios de humor y la impulsividad. Sin embargo, el principal factor determinante del trastorno bipolar implica el sufrir altos y bajos extremos en el estado de ánimo. El primero se llama euforia, que involucra sentimientos de entusiasmo, energía extremadamente alta y grandiosidad. Frente a estos episodios de manía se viven otros de profunda depresión y fatiga, con una incapacidad para concentrarse y ser productivo.
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