23/10/2025
Hoy; como desde hace 36 años; celebro el día del médico formando parte de este increible gremio de seres humanos que desde la antigüedad , ha sido símbolo de conocimiento, empatía y servicio, los médicos somos reconocidos por nuestra capacidad de escuchar, consolar y acompañar a los pacientes, y durante siglos responsables de guiar a la sociedad en momentos de crisis, para muestra las pandemias de este siglo.
Nuestra generación, ha sido testigo del crecimiento en ciencia y tecnología, y de como ha evolucionado en forma exponencial, hemos pasado de la medicina románica, basada en la escuela francesa; donde los signos y síntomas y la capacidad de escrutinio y exploración hacián del médico un detective clínico en la búsqueda de la enfermedad ; ahora a la presencia de la inteligencia artificial, la robótica, la telemedicina que están transformando la manera de hacer diagnóstico y de instalar tratamientos.
Esto nos lleva a enfrentar un desafío único, mantenernos al día con las innovaciones tecnológicas, aprender a utilizarlas con el fin de enriquecer y complementar nuestra labor, sin dejar que la tecnología desplace esa capacidad única de empatizar y conectar con los pacientes en sus momentos de mayor vulnerabilidad. Debemos recordar que en esa vulnerabilidad el paciente nos potroga su confianza y pone en nuestras manos su valor mas preciado; su propia vida, nos permite escudriñar en su templo, su propio cuerpo y muchas veces infringirlo.
La medicina como ciencia humana, no es exacta y tiene variabilidad, siempre lo hemos defendido: “hay enfermos, no enfermedades”, las emociones, el contexto y las experiencias de vida de los pacientes sean tan importantes como los datos clínicos.
Ahora, nuestros pacientes se encuentran más informados gracias al acceso de datos y las mútliples herramientas de búsqueda de respuestas, por lo que los médicos nos convertimos muchas veces en orientadores y siempre debemos buscar el permiso de nuestros pacientes para junto con ellos y respetando su autonomía, buscar la mejor solución a su problema.
El médico del futuro está destinado a trabajar en una dualidad entre lo humano y lo tecnológico, deben ser expertos en ciencia y tecnología, pero mantener ese toque humano, de la empatía y la comprensión, y en este punto se encuentra la verdadera complejidad de la medicina moderna.
Como médicos, no debemos olvidar el pasado y su esencia, no debemos olvidar que el vínculo humano entre el médico y el paciente ha sido, sigue siendo y siempre será el pilar fundamental de la práctica médica.
Evolucionemos a la par de la humanidad, el médico humanista es un ente necesario, la atención integral, el respeto, la empatía, la compasión, la dignidad, la comunicación efectiva, la integridad, la etica profesional, siguen siendo los pilares de una buena práctica médica; que se resume en una relación médico paciente centrada en la persona humana, cuyo objetivo primordial es recuperar la salud, y como resultado preservar la vida ...feliz día!!!