29/03/2020
💠 "EL SÍNDROME DEL EMPERADOR O NIÑO TIRANO"
Los niños tiranos cada vez son más frecuentes en nuestras sociedades. La relajación de las costumbres y la pérdida de autoridad de los padres, profesores y otras figuras promueve que, cada vez, sea más difícil establecer límites a los más jóvenes, cada vez es más frecuente ver a niños pequeños desafiando a sus padres y a otras figuras de autoridad. Lo preocupante es que estas actitudes parecen ir creciendo hasta el punto de que existen padres maltratados por sus hijos. Hablamos del síndrome del emperador, del niño tirano o del niño rey. Tanto en la práctica profesional como en el día a día, se observa que la tónica habitual es ver a niños pegando a sus padres, insultándoles, haciéndoles burlas y un largo etcétera. Todo con tal de obtener aquello que desean caprichosamente en un momento determinado. Lo que más llama la atención es que cuantas más actitudes tiranas manifiesta el niño o niña, mayor es el esfuerzo que el adulto de referencia hace por complacerlo. Un adulto desbordado ante las exigencias de su hijo que acaba sintiéndose culpable por no lograr satisfacer sus deseos.
A raíz de la situación que se acaba de describir, podemos señalar algunas de las características del síndrome del emperador:
Percepción exagerada de lo que le corresponde. No pide, exige. Hasta el punto de no sentirse satisfecho con nada. Cuando consigue lo quiere, vuelve a querer más cosas. Baja tolerancia a la frustración, aburrimiento o negación ante aquello que han solicitado. En estos casos, responde con rabietas, ira, insultos o violencia delante de familia y amistades. No importa si el lugar es público.
Presenta pocas estrategias para resolver problemas por sí mismo. Está acostumbrado a que se los resuelvan.
Su egocentrismo le hace creer firmemente que el mundo gira alrededor de él.
Siempre encuentra justificación para sus conductas. Además, culpabiliza a otros de las mismas.
No empatiza. Por tanto, no siente remordimientos cuando grita, amenaza o agrede físicamente.
Discute las normas y los castigos con sus padres, aquellos a quienes llama malos o injustos. Este aspecto le beneficia, ya que consigue que se sientan mal y cedan de nuevo,
No responde bien ante figuras de autoridad o normas sociales.
Tiene baja autoestima, pero esta es enmascarada con sus conductas tiránicas.
¿Cómo se construye el síndrome del emperador?
¿A qué se debe el aumento de este fenómeno?
Además de la existencia de una predisposición genética, parece que la responsabilidad recae principalmente en dos aspectos: un estilo educativo permisivo y la influencia de la sociedad actual. La falta de límites claros hace creer a los niños, de forma errónea, que tienen derecho a hacer lo que quieran en el momento que deseen. Dentro de ese derecho, no son conscientes de que las recompensas requieren un esfuerzo. Y que, además, deben respetar a los demás. Por otro lado, no podemos obviar la influencia de la sociedad consumista e individualista en la que estamos inmersos actualmente. Por otra parte, la jornada laboral que la mayoría de los padres tienen repercute en el tiempo que pueden dedicar a sus hijos.