01/01/2026
Desde el Instituto, honramos la vida tal como llega a cada uno.
Reconocemos a nuestros padres y ancestros como el origen,
les devolvemos con respeto sus historias y destinos,
y tomamos la vida con gratitud y fuerza para caminar nuestro propio camino.
Liberamos a quienes acompañamos —alumnos, consultantes y comunidades—
de cargar nuestras expectativas.
Confiamos en su sabiduría interna
y en su capacidad de encontrar su propio rumbo,
guiados por el corazón.
Reconocemos que el verdadero aprendizaje surge del encuentro,
no desde la carencia, sino desde la plenitud.
Somos seres completos, en constante evolución.
Agradecemos a quienes nos precedieron,
a los maestros visibles e invisibles,
porque gracias a ellos hoy podemos servir, acompañar y sanar.
Honramos sus historias tal como fueron,
con la certeza de que hicieron lo mejor que pudieron
con la conciencia que tenían.
Como Instituto, elegimos caminar con transparencia,
fieles a nuestra esencia y a nuestro propósito.
Renunciamos a los roles de salvación
y asumimos con responsabilidad nuestra misión:
acompañar procesos desde el respeto, la conciencia y el amor.
Nos liberamos de lealtades que ya no corresponden
y elegimos la paz, la coherencia y la expansión.
Bendecimos nuestra forma única de enseñar,
de sentir y de compartir conocimiento.
Tomamos este 2026 con ambas manos,
abiertos a los desafíos, al aprendizaje y al crecimiento.
Aceptamos incluso aquello que duele,
porque también nos transforma.
Incluimos en nuestro corazón a todos los que pertenecen,
sin excluir, sin juzgar,
con un profundo respeto por cada historia.
Desde la gratitud, la integración y la conciencia,
seguimos caminando.
Seguimos creando.
Seguimos acompañando.
Que 2026 sea un año de claridad, expansión y servicio consciente.
Honramos la vida,
honramos la divinidad en cada ser.
Somos presencia.
Somos propósito.
Somos libres.
Instituto de Constelaciones Familiares
Sanando en el presente, avanzando hacia el futuro.