06/12/2025
Cuentos terapéuticos:
Este cuento está diseñado para plantearle a un menor que deberá pasar un tiempo en un internado, en lo que su situación familiar se resuelve.
https://www.facebook.com/share/p/17SWEG81sf/
El gatito Lupillo
Sonia, la gatita más bonita de la ciudad tenía 5 noches sin dormir. Desde que sus tres pequeños gatitos vivían solamente con ella, se cansaba más rápido de todas las cosas que hacía: barrer, trapear, lavar trastes, hacer comida. Todo era complicado desde que Jerez, el papá de sus gatitos, había sido llevado a la perrera.
Jerez era un gato gris, de ojos amarillos y era un gato malo, muy malo.
Jerez había lastimado a los gatitos de Sonia, y más que afectar sus pelajes, les habia roto el corazón.
Pepin era el hijo mayor, Chucho era el hijo de enmedio , Lupillo era el gatito mas pequeño.
Sonia los ama con todas sus fuerzas, los cuida a cada instante, pero hay momentos en que el sueño la vence, y Pepín, caminando muy despacio, llega al cuarto de Lupillo a molestarlo.
-¡Déjame!- exclama Lupillo, pero Pepín no hace caso. Pepin estaba enojado, y tenía tanta furia, que le pegaba a Lupillo, aunque ni si quiera él sabía porqué.
Sonia sabía que debía poner a Lupillo a salvo. Así que preguntó a sus amigas qué podía hacer.
Su amiga Susy Valerosa le dijo:
- yo conozco una escuelita donde Lupillo puede estudiar. Es un lugar muy bonito, grande, con muchos juguetes. Tendrá que quedarse a dormir ahí, pero las maestras lo van a cuidar muy bien.
La gatita Sonia no sabe qué hacer... piensa que es la mejor manera de proteger al más pequeño de sus hijos.
-Solo será por un tiempo - le dice Susy Valerosa,
Pasados unos días, la gatita Sonia abrazó a Lupillo, y juntos fueron a la nueva escuela.
Era una gran casa, con muchos juguetes, y con maestras amorosas que estaban listas para cuidar de él.
Lupillo sintió un poco de temor, pero lo recibieron con tanto amor, que se despidió contento de su mami, confiando que muy pronto se volverían a ver, y así será.