22/10/2025
Carta de un hijo a sus padres separados, querido papá y mamá:
Por favor, díganme con palabras y con acciones que puedo seguir amándolos a los dos, y ayúdenme a mantener una relación cercana con cada uno. Al fin y al cabo, ustedes se eligieron mutuamente para ser mis padres.
No me conviertan en testigo, árbitro ni mensajero de sus peleas. Me siento usado, cargando con un problema que no es mío. Recuerden que todo lo que hacen para herirse aunque no lo quieran me hiere a mí primero.
No se critiquen ni se menosprecien frente a mí, aunque lo que digan sea cierto. Entiendan que, por muy mal que hayan funcionado como pareja, siguen siendo mis padres. Y yo necesito verlos como los mejores del mundo.
No peleen por “quedarse conmigo”, porque no pertenezco a ninguno. Pero los necesito a los dos. Estar conmigo no es un privilegio, es un derecho que ustedes tienen, y que yo también tengo.
No me pongan en situaciones donde tenga que elegir con quién ir o de qué lado estar. Es una tortura, porque al elegir a uno, siento que traiciono al otro. Y yo los amo y los necesito a ambos.
Díganme que su separación no fue culpa mía, que fue una decisión de ustedes, y que yo no tuve nada que ver. Aunque para ustedes sea obvio, yo me sigo culpando porque necesito mantener intacta su imagen, y entonces pienso que el único que pudo fallar fui yo.
Cuando llego a casa molesto después de estar con mamá o papá, no es porque uno de ustedes me haya “envenenado”. Es porque estoy triste y frustrado de no poder vivir con los dos al mismo tiempo.
Por favor, nunca cancelen una visita o una cita que me prometieron. No tienen idea de la emoción con la que los espero, ni del dolor que siento cuando no llegan.
Permítanme querer al nuevo compañero o compañera de mi mamá o papá. Aunque me duela aceptarlo, quiero poder apreciarlo para no sentir que perdí al padre o madre que amo por su culpa.
No me pidan que espíe ni que les cuente cómo vive el otro o qué hacemos juntos. Me hace sentir desleal, y no quiero ser un soplón. No me usen como herramienta de venganza contándome cosas malas del otro. Lo único que lograrán es que me llene de resentimiento hacia quien intenta dañar la imagen que necesito conservar.
Por favor, ayúdenme a entender que aunque su matrimonio haya terminado, nuestra relación es distinta y siempre seguirá existiendo.
Recuerden que, aunque su separación pueda ser una oportunidad para cerrar una etapa difícil o comenzar una nueva, para mí es la pérdida de mi única oportunidad de crecer junto a las dos personas que más amo y necesito: mi mamá y mi papá.
Lo mejor que pueden hacer por mí, ahora que ya no se aman, es respetarse.
Con cariño,
Su hijo.
-Grace-