11/04/2026
“Es la primera vez que vemos mejoría en él…”
Ayer, en consulta, la familia de un paciente con síndrome de Tourette lo dijo… con esa mezcla de sorpresa, alivio y esperanza contenida. Después de años de lucha, de probar, de esperar, de ver cómo los tics invadían su día a día.
Pero lo más difícil no eran solo los tics. Era la ansiedad en el aula. Ese instante en el que sabe que el tic viene y no puede detenerlo. Las miradas. El silencio incómodo. La risa contenida de otros. Y entonces…
👉 Evitar participar
👉 Bajar la mirada
👉 Hacerse pequeño en su propio espacio
Porque no es solo el movimiento… es lo que siente por dentro: inseguridad, vergüenza, anticipación constante. Hasta que algo empezó a cambiar.
Con un tratamiento psicofarmacológico especializado, cuidadosamente ajustado, logramos, juntos, menos intensidad en los tics, más control, pero sobre todo: menos miedo de estar frente a otros.
En este caso, utilizamos un modulador noradrenérgico (guanfacina), una herramienta que, bien indicada, puede transformar la experiencia del paciente.
El Tourette no es solo un trastorno de tics. Es también la carga emocional que lo acompaña. Y cuando tratamos ambas cosas no solo mejoramos síntomas, devolvemos dignidad, tranquilidad y posibilidades.
Alma en Calma | donde tu alma respira