22/01/2026
En invierno es común pensar: “mejor que no tenga frío”…
pero abrigar de más a un bebé también puede ser peligroso.
Los bebés y lactantes aún no regulan bien su temperatura corporal.
Cuando se les coloca demasiada ropa o mantas, su cuerpo no puede liberar calor, lo que provoca un aumento de la temperatura sin que exista una infección. A esto lo llamamos hipertermia no infecciosa o lo que muchos conocen como “fiebre de sed”.
📌 La diferencia clave:
En el sobrecalentamiento, la piel suele estar muy caliente y roja, y la temperatura baja rápidamente al retirar el exceso de abrigo y mejorar la hidratación.
En la fiebre real, el cuerpo “sube el termostato” por una infección y no baja tan fácil.
Usa estos consejos para saber diferenciar estos casos.