16/09/2024
Por accidente escuché al imberbe Presidente de México, vociferar con su lúgubre entonación, con su vulgar manera de hablar y con esa miserabilidad que le caracteriza, gritar: “Muera la ambición, muera el racismo, muera la corrupción…” -siendo él quien ha fomentado la división de un pueblo ya por sí, jodido dados sus complejos e idiosincrasia-
¡Pobres mexicanos! Que cada 15 de septiembre gritan por un espacio de una hora quizá para callar el resto del año. El Laberinto de la Soledad, Octavio Paz.
Hoy salí a comprar comida y pasé por esos puestos ambulantes, ilegales e irregulares que venden banderas, vestidos de “china poblana” y demás accesorios desde listones tricolores hasta banderines para los autos. Justo delante de mí iba un auto, de esos sin matrículas pero con engomados de esas organizaciones que al amparo del Gobierno, regularizan la ilegalidad.
No se que estupideces mencionará el Presidente hoy, tampoco veré la transmisión del evento. Habrá una Gobernadora hablando de sus “éxitos” por nadie medibles en materia de avances y un pueblo id**ta abarrotando la plaza del Ángel en Chihuahua. También, el alcalde, que con regularidad le platican mis publicaciones alabando a la 4T, sí, ese mismo que era amigo de Javier Corral y que aplaudía a Calderón y luego a YSQ y como camaleón se convirtió de azul a guinda, y pues mañana quien sabe de qué color sea…
Desde niños nos adoctrinaron -no se me ocurrió otra palabra en este momento- para alabar, para conmemorar casi a un nivel de dogma a los Héroes que nos dieron Patria y Libertad. Por la noche, desde el Presidente en Palacio Nacional hasta el pueblo en las plazas públicas, pasando por Gobernadores y Alcaldes derrochando millones en una fiesta absurda.
Hoy vemos los sentimientos patrioteros de millones de seres absurdos vendiendo su consciencia, atreviéndose a gritar: ¡Viva México!
En la conmemoración del grito de independencia, nadie menciona al gran Iturbide que fue quien obtiene la firma de reconocimiento de la Independencia del Imperio Mexicano (no de la República como los reformistas reescribieron). Tampoco se recuerda que en el "Grito de Dolores" que inicia Hidalgo se hace en favor del Rey Fernando VII y en contra de José Napoleón I (Bonaparte), despectivamente llamado en España como Pepe Botella.
¡Viva Fernando VII!:
El grito de dolores era una serie de protestas contra el laicismo francés y en defensa de la Religión y de la Monarquía Española. A través de los años el constructo y proyecto de nación mexicana se ha ido moldeando de acuerdo a su momento histórico, entre indígenas, españoles, mestizos, élites políticas, y sabrán cuantas cosas que siempre ignoraremos. Aquella arenga de "¡Guerra contra los gachupines! Y para pública manifestación que defendemos una causa santa y justa, elegimos por nuestra patrona a María Santísima de Guadalupe. ¡Viva la América! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la religión y mueran los gachupines!" era contra los liberales aliados con el Virrey que estaba siendo presionado por los franceses también, pero no contra la Corona Española, pues el entonces Arzobispo y el mismo Hidalgo habían perdido su fuero y esto lo explica Fray Diego de Bringas. Entonces esto cambia de ser un grito de "independencia" a un levantamiento, a una suerte de golpe de Estado, teniendo en cuenta que Hidalgo era un oportunista y un títere de los entonces poderosos. Algo comparable al Ejecutivo.
Imaginemos por un momento que México y España siguiéramos siendo uno mismo. Todo sería maravillosamente diferente. Ahora con esta supuesta “Cuarta Transformación”, más reafirmo mi convicción conservadora. Pues pregunto ¿las tres anteriores transformaciones de qué han servido? -abramos los ojos, tomemos nuestra responsabilidad: el cambio está en nosotros, no en la demagogia e incompetencia verborréica de un hombre que en su patológica hambre de poder, nos ha colocado en una posición muy difícil. Muy caro pagaremos el atropello institucional de esta “cuarta transformación”, muy caro costará el idiotismo militante de un pueblo indiferente, patriotero, mediocre y pusilánime.
Démosle a nuestros hijos la oportunidad que nosotros no tuvimos, de leer las dos o tres o cuatro caras de la historia. Ahora podemos acudir al revisionismo, antes era casi tabú, yo mismo lo viví como alumno en los niveles básicos. Ciertamente ahora tenemos esta nación cuyo origen no está claro, pero obviamente no es el que se festeja, pero su futuro y el que nuestros hijos hereden algo mejor, sí está en nuestras manos.
¡Viva México!
¡Viva España!
¡Viva el Rey de España!
Ricardo Villarreal II