10/11/2025
Sanar no es encontrarte.
Es perderte a propósito.
Romper las versiones de ti que creías verdaderas.
Las que nacieron del miedo, del deber, del “así soy”.
Sanar es mirar tu sombra sin huir.
Es dejar de justificar tu dolor y permitirte sentirlo.
Es ver que el amor no siempre salva,
y que a veces soltar es la forma más honesta de quedarte contigo.
No se trata de convertirte en alguien mejor,
sino en alguien más real.
Dejar de soñar con la vida que idealizabas,
para empezar a construir la que te sostiene.
Sanar duele,
porque implica renunciar a tus ilusiones más queridas,
a tus fantasías de control, de rescate, de perfección.
Pero cuando atraviesas el caos,
cuando te enfrentas sin disfraces,
descubres algo que nadie puede enseñarte:
que tu refugio siempre fuiste tú.
Y entonces, sin máscaras,
te eliges.
Y te vuelves tu hogar.💫✨