16/12/2025
La postura más desafiante no siempre es la que exige fuerza o flexibilidad.
A veces, la más difícil es Savasana.
Ahí no hay nada que “hacer”, solo estar.
El cuerpo se suelta, el sistema nervioso se regula y la mente… se enfrenta al silencio.
Aparecen pensamientos, emociones, resistencias. Y justo ahí ocurre la práctica más profunda: aprender a soltar el control.
Savasana no es dormir, es integrar.
Es permitir que el cuerpo asimile, que la respiración guíe y que el alma descanse.
Si te cuesta quedarte quieta, respirar y no huir…
tal vez estás en la postura que más necesitas. 🧘♀️✨