04/11/2025
Narcicista: "El Monstruo detrás de la sonrisa"
Ante el mundo se muestra como el hombre ideal, atento, amable y servicial. Siempre encontrará la manera de ser el centro de atención.
El narcicista no busca vínculos, busca audiencia. Su necesidad proviene del enorme deseo de adoración, de ser admirado e idolatrado. Exhiben una imagen inflada de sí mismos.
Transforma sus heridas reales o inventadas en símbolos de injusticia para manipular la empatía ajena.Cuando ya no puede controlar la narrativa desde el héroe, el narcisista se tira al suelo para reclamar compasión. “Yo solo quise lo mejor”, “todo lo hice por amor”, “tú me hiciste así”. Se hace pequeño, no por humildad, sino por manipulación. Su “dolor” es su escudo y su versión de los hechos, su trinchera. Nunca es el abusador: es el malentendido. Nunca es el que hiere: es el herido. Nunca se equivoca: el mundo lo traiciona. Jugará a ser frágil para que tú te sientas culpable por romperlo.
El narcisista no muere por una causa: se victimiza por control. Ofrece su “dolor” como una moneda de deuda emocional. No quiere justicia, quiere que le debas.
Este es el papel más venenoso de todos.
El narcisista se inmola simbólicamente ante ti, te dice que renunció a todo por amor, que se olvidó de sí mismo por hacerte feliz, que cargó con culpas que no eran suyas. Pero no lo hace por redención. Lo hace para encadenarte a una deuda emocional que nunca termina de cobrarse.
Lic. Psic. Nidia Rodríguez 🌸
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