25/11/2025
A veces mi corazón se llena de historias que no caben en ningún cuaderno…Historias de valentía, de miradas que sostienen más de lo que dicen, de pequeñas manos que enfrentan días demasiado grandes o pesados, incluso de aceptación a la muerte.
Trabajar en este contexto me ha enseñado que la esperanza vive en los detalles, como en un dibujo, en una sonrisa, en ese “ya casi termino”, “mira me está volviendo a crecer mi cabello”… en ese abrazo, etc.
Hoy solo puedo agradecerles, porque, sin saberlo, me enseñan a estar presente, a escuchar con calma, a valorar la luz incluso en los días más frágiles y grises.
Gracias por mostrarme que la fortaleza también puede ser un susurro… y aun así, tocarlo todo.