17/04/2026
Que bonita te ves cuando eres valiente, cuando eliges el camino menos transitado y recuperas el timón de tu vida y de tus actos.
Que bonita te ves cuando acaricias a la mujer de tu espejo, cuando abrazas a esa niña que llevas dentro, cuando la proteges, la aclamas y la amas.
Que bonita te ves cuando recuerdas que eres toda una vida y no solo aquél momento en el que sentiste fallarte a ti o a alguien más, cuándo recuerdas que la vida es una eterna escalera y que seguimos aprendiendo de ella. Que escalamos nuestro andar y que cuando el cambio se torna complicado es porque estamos subiendo de nivel.
Que hermosa te ves cuando aprendes de cada experiencia, cuando resignificas y te cuentas la misma historia pero desde un ángulo diferente, entendiendo que esa es la única manera de aprender y de avanzar. Te ves indescriptiblemente bella cuando aceptas y dejas entrar a la realidad a tu vida, cuando no discutes con ella, cuando conversas y concilias con ella. Entonces, la madurez se te viene de golpe y juro que tú belleza interior se impone.
Que bonita te ves cuando fluyes más y controlas menos, cuando confías y recuerdas que ni Dios ni el tiempo te han fallado antes, cuando recuperas tu paz y haces de tu respiración tu calma.
Te ves preciosa así: Dueña de ti, de tu sonrisa, de tus decisiones, de tu vida. Te juro que te ves divina cuando al fin te enamoras de ti.
Martha Idalia