26/11/2025
𝟐𝟓 𝐝𝐞 𝐍𝐨𝐯𝐢𝐞𝐦𝐛𝐫𝐞
Un llamado a mirarnos y a transformar
Hoy es un día para detenernos…
y mirar con honestidad aquello que aún nos duele como sociedad.
Porque la violencia contra las mujeres y las niñas
no aparece de pronto,
no nace del golpe ni del grito más fuerte.
Comienza en lo que no se dice,
en lo que se normaliza,
en la burla que minimiza,
en la frase que descalifica,
en el miedo a ocupar nuestro propio lugar.
Comienza cuando nos enseñan a aguantar,
cuando nos piden sonreír aunque duela,
cuando se nos exige callar para no incomodar.
Y crece cuando nadie pregunta,
cuando nadie acompaña,
cuando se cree que “eso no es asunto mío”.
Hoy es un día para recordar que la violencia
no es un destino inevitable,
no es parte de la vida,
no es amor…
es una injusticia que intenta arrebatarnos la libertad, la paz y la dignidad.
Los números nos estremecen,
pero son las historias —los nombres, los sueños rotos—
lo que realmente debería sacudirnos el alma.
Por ellas seguimos hablando.
Por ellas seguimos tocando puertas que aún se resisten a abrir.
Por ellas y por todas las que estamos aquí,
decimos basta.
Basta de miedo.
Basta de silencios.
Basta de justificar lo injustificable.
Hoy es un día para mirar a cada mujer
con respeto, con ternura, con reconocimiento…
para creerle cuando hable
y sostenerla si se quiebra.
Es un día para tomar consciencia:
el amor jamás debe doler,
el hogar jamás debe ser amenaza,
y vivir sin miedo no es un privilegio:
es un derecho.
Que este mensaje no se quede en palabras.
Que se vuelva acción, presencia y acompañamiento.
Porque cuando nombramos la violencia,
cuando la enfrentamos juntas,
cuando nos elegimos entre mujeres…
salvamos vidas.
🦋