Psicologo Celso Julian Perera Guajardo

Psicologo Celso Julian Perera Guajardo Terapia para adultos:
- Individual
- De pareja PSICOLOGÍA APLICADA A MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA DE EL INDIVIDUO SIN DESCUIDAR SU ENTORNO FAMILIAR.

Equidad en el hogar: cuando las responsabilidades se distribuyen con sentido comúnEn muchas discusiones sobre la vida fa...
11/03/2026

Equidad en el hogar: cuando las responsabilidades se distribuyen con sentido común

En muchas discusiones sobre la vida familiar se habla de “igualdad”, pero en la práctica lo que realmente necesitamos es equidad.
Equidad no significa que todo tenga que dividirse exactamente a la mitad, sino que las responsabilidades se distribuyan de forma justa según las circunstancias de cada familia.
No es lo mismo una familia donde ambos trabajan fuera del hogar, que una donde solo uno trabaja y el otro se dedica principalmente a la casa y a los hijos. En cada caso, la distribución cambia.

Para entenderlo mejor, podemos verlo de forma sencilla:
Distribución de responsabilidades en la familia (Cuadro 1)

Cuando solo uno trabaja fuera del hogar:

Hay algo importante que muchas veces se pasa por alto.
Aunque solo una persona genere ingresos, la otra también está trabajando.
El trabajo doméstico y la crianza son trabajo real, aunque no tengan un salario.
Por eso, desde una lógica de justicia y respeto dentro de la familia, el dinero también debería distribuirse.

Un ejemplo sencillo podría verse así: (cuadro 2: Distribución del ingreso familiar)

Esto refleja un principio importante:

El dinero que entra al hogar pertenece a la familia, no únicamente a quien lo gana.
Cuando una persona controla totalmente el dinero, limita el acceso de la pareja o la hace depender económicamente de cada decisión, puede aparecer lo que se conoce como violencia económica o patrimonial, donde el dinero se convierte en una forma de control.

Una idea importante para reflexionar:

El trabajo fuera del hogar sostiene económicamente a la familia.
El trabajo dentro del hogar sostiene la vida diaria de la familia.
Ambos son indispensables.
Cuando esto se reconoce, las responsabilidades se distribuyen mejor, se reducen muchos conflictos de pareja y se construyen relaciones familiares más sanas, justas y respetuosas.

10/03/2026

Cuando el hogar deja de sentirse seguro

Hay hogares donde el problema no es la falta de amor… sino la presencia constante del enojo.

Vivir con una persona que reacciona con irritación ante casi todo termina cambiando la dinámica emocional de la casa. No hace falta que haya gritos todos los días; basta con que el ambiente esté cargado de tensión para que todos aprendan a moverse con cuidado.

En esos espacios ocurre algo muy particular: la familia empieza a organizarse alrededor del mal carácter de uno de sus miembros.

Se habla con cautela.
Se evitan ciertos temas.
Se aprende a anticipar el estado de ánimo del otro para no “detonarlo”.

Sin darse cuenta, los demás comienzan a adaptarse para sobrevivir emocionalmente.

Desde la teoría del apego sabemos que el hogar debería ser un lugar de seguridad emocional, un espacio donde las personas puedan sentirse aceptadas, escuchadas y protegidas. Cuando el enojo domina las interacciones, esa sensación de seguridad se rompe.

Los hijos, por ejemplo, dejan de expresarse con libertad porque no saben cuándo una conversación normal puede convertirse en un regaño o en una explosión. Aprenden a callar, a reprimir lo que sienten o a retirarse para evitar problemas. Con el tiempo pueden desarrollar un estilo de apego inseguro, donde el vínculo con las figuras cercanas se vive con miedo, distancia o desconfianza.

En la pareja ocurre algo parecido. Cuando una persona se irrita constantemente, el otro suele comenzar a retirarse emocionalmente. No siempre hay una confrontación directa; muchas veces lo que aparece es el silencio, la evitación o el distanciamiento afectivo. Es una manera de protegerse.

Desde la terapia de esquemas, el enojo constante muchas veces está relacionado con esquemas tempranos que no fueron resueltos: personas que crecieron sintiéndose criticadas, rechazadas o poco valoradas pueden desarrollar una gran sensibilidad a la ofensa. Entonces interpretan comentarios neutrales como ataques y reaccionan con irritación o agresividad.

Pero aunque ese origen explique el problema, no lo justifica.

Porque cuando una persona no aprende a regular su enojo, termina convirtiendo a su familia en el lugar donde descarga su frustración.

Y desde una mirada sistémica esto tiene consecuencias claras: todo el sistema familiar se reorganiza alrededor de ese temperamento. Algunos miembros se vuelven complacientes, otros se vuelven silenciosos, otros se alejan. La familia deja de funcionar desde la espontaneidad y empieza a funcionar desde la precaución.

El resultado es un hogar donde hay convivencia… pero poca tranquilidad.

Con el tiempo aparecen frases que reflejan esa realidad:
“Mejor no le digas.”
“Déjalo así para que no se enoje.”
“Ahorita no es buen momento.”

Cuando estas dinámicas se vuelven normales, la vida familiar empieza a empobrecerse emocionalmente.

El enojo permanente no es señal de carácter fuerte. En la mayoría de los casos es señal de una baja capacidad para regular las propias emociones.

El verdadero carácter se demuestra cuando una persona puede escuchar, dialogar y contener su frustración sin destruir el vínculo con quienes tiene enfrente.

Porque cuando el enojo gobierna la casa, algo se pierde poco a poco: la confianza, la cercanía y la libertad de ser uno mismo dentro de la familia.

Y cuando eso se rompe, la gente no siempre se va físicamente… pero muchas veces empieza a irse emocionalmente.

03/03/2026

Cuando la falta de empatía se confunde con liderazgo

En psicología existe algo llamado Trastorno Antisocial de la Personalidad.
Se caracteriza por rasgos como:

• Mentir sin remordimiento.
• Manipular a otros para beneficio propio.
• Culpar siempre a los demás de los propios errores.
• Despreciar las normas cuando estorban.
• Mostrar poca o ninguna empatía por el daño causado.

Lo preocupante es que, en ciertos contextos sociales y políticos, estos rasgos pueden ser confundidos con cualidades de liderazgo.

La agresividad se celebra como carácter fuerte.
La humillación del otro se interpreta como valentía.
La mentira se justifica como estrategia.
La falta de empatía se aplaude como firmeza.

Y entonces ocurre algo inquietante:
lo que desde la psicología sería una señal de alarma, para algunos se convierte en motivo de admiración.

Pero conviene recordar algo fundamental:

El poder no vuelve a una persona arrogante, manipuladora o cruel.
El poder simplemente le permite serlo sin consecuencias.

Tal vez la pregunta importante no es quién grita más fuerte, quién domina o quién humilla a los demás.

La pregunta es otra:

¿Qué tipo de personalidad estamos dispuestos a normalizar, e incluso a admirar, cuando elegimos a quienes nos representan?

22/02/2026

Elegir pareja también es elegir una historia

Muchas personas creen que eligen pareja basándose en lo que desean: cariño, fidelidad, respeto, estabilidad. Sin embargo, cuando observamos con más detenimiento la historia de algunas relaciones, aparece una pregunta incómoda pero necesaria:

¿realmente estamos eligiendo lo que decimos querer… o lo que inconscientemente nos resulta familiar?

En psicología sabemos que la selección de pareja no siempre es un proceso completamente consciente. Con frecuencia, las personas terminan vinculándose con alguien que encaja con esquemas emocionales que ya traen desde su historia personal.

Es decir, sin darse cuenta, eligen personas que reactivan las mismas dinámicas que han vivido antes.

Por ejemplo, alguien que creció sintiendo abandono puede sentirse inexplicablemente atraído o atraída por personas distantes o poco disponibles emocionalmente.

Alguien que vivió críticas constantes puede terminar con parejas que juzgan o descalifican. Y quien aprendió que el amor implica esfuerzo, sacrificio o incertidumbre, puede terminar normalizando relaciones donde siempre tiene que luchar por ser querido o querida.

Lo más paradójico es que, al inicio de la relación, muchas personas creen que esta vez será diferente. Idealizan, justifican señales de alerta o confían en que con el tiempo la otra persona cambiará. Sin embargo, con el paso de los meses o los años, la relación termina reproduciendo el mismo patrón emocional de siempre.

Por eso, una pregunta fundamental en terapia suele ser:
¿Cómo estás eligiendo a tus parejas?

No basta con preguntarse si alguien nos gusta, si nos atrae o si sentimos química. También es importante preguntarse si esa persona realmente tiene las cualidades necesarias para construir una relación sana.

Elegir pareja no es solamente seguir la emoción del momento. También implica observar, reflexionar y reconocer si esa persona es capaz de ofrecer el tipo de relación que decimos querer.

Porque cuando no somos conscientes de nuestros patrones emocionales, es fácil terminar repitiendo la misma historia con diferentes personas. Y entonces, más que mala suerte en el amor, lo que existe es un patrón que necesita ser comprendido.

Preguntas que vale la pena hacerse al momento de elegir pareja

1. ¿Estoy eligiendo a esta persona porque realmente es buena para mí o porque me resulta familiar emocionalmente?
2. ¿Esta persona ha demostrado con hechos que es confiable, honesta y comprometida?
3. ¿Cómo maneja los conflictos, las diferencias y la frustración?
4. ¿Es alguien que cuida el vínculo o alguien que se distancia cuando las cosas se ponen difíciles?
5. ¿Me siento tranquilo o tranquila y valorado o valorada en esta relación, o constantemente inseguro o insegura?
6. ¿Estoy viendo a la persona como realmente es o estoy esperando que cambie?
7. ¿Sus acciones coinciden con lo que dice?
8. ¿Esta relación me da estabilidad emocional o me mantiene en tensión constante?
9. ¿Estoy eligiendo desde la claridad o desde la necesidad de no estar solo o sola?
10. Si un ser querido estuviera en una relación como la mía, ¿le diría que es una buena elección?

A veces, la pregunta más importante no es por qué una relación no funcionó, sino desde qué lugar emocional estamos eligiendo a las personas con las que intentamos construir nuestra vida.

Hoy me siento profundamente triste. Ha fallecido una persona de quien aprendí mucho y que marcó de manera significativa ...
20/01/2026

Hoy me siento profundamente triste. Ha fallecido una persona de quien aprendí mucho y que marcó de manera significativa mi vida profesional y personal.

El modelo de Psicoterapia de Premisas, con el que trabajo principalmente en mi consultorio, fue desarrollado por él. Tuve el honor de formarme directamente a su lado y, además, mi propio proceso psicoterapéutico se dio dentro de este mismo enfoque.

Sin duda, fue una de las personas que mayor influencia positiva tuvo en mi vida adulta. Su enseñanza trascendió lo académico; dejó huella en mi forma de mirar, comprender y acompañar a otros.

Me quedo consternado por su partida y profundamente agradecido por haber tenido la oportunidad de aprender de un grande.

Hasta pronto, Maestro.

DEP Enrique Manuel Caballero Chavez

01/01/2026

En este nuevo año te deseo bienestar, claridad y honestidad contigo mismo/a.

Que el año no termine sin que reconozcas tu avance, tus logros y también tus caídas. Tus errores, tus intentos fallidos, las metas que aún no llegan y todo aquello que dolió también forman parte del camino. No fueron en vano.

Ojalá puedas mirar el año que termina con menos juicio y más conciencia: reconocer lo que sí hiciste, lo que sí te cumpliste, lo que sí sostuviste incluso cuando fue difícil.

Que este nuevo inicio no se trate de exigirte más, sino de tener objetivos más claros, más reales y más coherentes con quien hoy eres, no con quien “deberías” ser.

Gracias por tu confianza, por tu esfuerzo y por atreverte a mirar hacia dentro. Seguimos trabajando, paso a paso.

Feliz Año Nuevo.

25/12/2025

Si crees que tu felicidad empieza cuando llegue la persona indicada, no has entendido la soledad ni la pareja: la soledad es el espacio donde aprendes a estar contigo, y la pareja es un vínculo que se elige, no un rescate emocional.

Actualización time
20/12/2025

Actualización time

Queridos pacientes:Quiero avisarles que estaré de vacaciones del 19 de diciembre al 5 de enero, retomando consulta el 6 ...
18/12/2025

Queridos pacientes:

Quiero avisarles que estaré de vacaciones del 19 de diciembre al 5 de enero, retomando consulta el 6 de enero.

Les deseo de corazón una Feliz Navidad y un Año Nuevo lleno de bienestar. Gracias por la confianza, por su compromiso con su proceso y por permitirme acompañarlos en este camino durante el año.

Que estos días sean un espacio para descansar, cuidar de ustedes y compartir con quienes quieren.

Con cariño,
Psicólogo Celso Perera

Ya no hay respeto de los pacientes 🤣🤣
08/12/2025

Ya no hay respeto de los pacientes 🤣🤣

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