01/01/2026
El sentido de la educación y la soledad de los estudiantes.
Aunque Silvia Bleichmar sostiene que "la escuela es un lugar de recuperación de sueños, y no solamente de autoconservación", es evidente que, al estar inmersa en el ámbito educativo, cada docente se involucra de manera diferente con el aprendizaje de sus alumnos. Sin embargo, la realidad actual muestra que la deserción escolar o la desmotivación académica son problemas que se observan a diario, sin que se puedan encontrar recursos efectivos para abordarlos. La deserción escolar no siempre se debe a la falta de recursos económicos o cognitivos, sino que, en muchos casos, se debe a la soledad escolar que afecta a los estudiantes, quienes se ven obligados a pasar por sus años escolares sin encontrar el verdadero propósito y objetivo de la escuela. Los estudios o el aprendizaje académico pierden su sentido de vida o de pertenencia, dejan de ser interiorizados como propios y se convierten en una demanda imposible de satisfacer, basada en ideales familiares, sociales o institucionales, que se formalizan a través de programas académicos que poco tienen que ver con el verdadero proceso cognitivo del niño/adolescente. Estos programas terminan por dejar de lado los procesos de aprendizaje y los recorridos singulares del niño en construcción, lo que genera en ellos una soledad que los desconecta del sentido de vida propio que les permitiría vivir la experiencia escolar desde sus propias posibilidades y no desde la idealización universal de lo que debe ser un estudiante, lo que les impone un sentido de vida social más que propio. En este sentido, si retomamos los escritos de Bleichmar, sería para recordar que la escuela debe brindarnos posibilidades más que imponernos una vida.
Opinión de la Psicóloga Rosa Elena Magaña Alejandro.