10/09/2025
Hoy es día mundial de la prevención del suicidio. Este tema es delicado, porque es multicausal y en la actualidad los casos andan a la alza, incluso en países desarrollados con un índice de "bienestar" o "felicidad" importante. Hay que decir que el baremo para medir algo intangible como la felicidad, es una falacia.
Sea como fuere, el tema es que en la actualidad las personas ya no tienen la capacidad de simbolizar, es decir, de dar un sentido de trascendencia o sagrado a su vida. El espacio y tiempo se han convertido en una vorágine de sucesos que no trasciende.
Las áreas que se dedican a la salud mental, hijas de su tiempo e idea, se han volcado a solamente hacer "funcional" a la persona. Mientras la persona consuma, produzca y tenga momentos de desconexión; se considera como "apta" para seguir transitando el mundo.
Sin un sentido de trascendencia o de vida (tener un para qué vivir), la vida se vuelve monótona. La experiencia se encierra en la materia. Ya no hay un legado que dejar, no existe una razón para soportar las vicisitudes de la vida. De ahí que el consumo de sustancias y otras adicciones este creciendo, a la par de la depresión y la ansiedad.
La vida con un sentido de vida o trascendencia va a dejar algo a los demás y al mundo; busca dejar un legado, algo que trasciende materia, tiempo y espacio. Salimos de nuestra esfera personal para brindarnos a los demás. Cada quien desde su vocación, se puede convertir en un agente de cambio para las personas y el mundo en general.