30/01/2026
A veces miro todo lo que he vivido y llego a una verdad sencilla pero poderosa: no soy perfecto/a, pero soy suficiente.
Suficiente con mis intentos, con mis caídas, con el esfuerzo diario de seguir adelante aun cuando pesa el corazón.
No se trata de ser héroes ni de tener la vida resuelta. Se trata de ser fieles a lo que sentimos, de amar con honestidad, de levantarnos una y otra vez y seguir construyendo, incluso desde el cansancio. De entender que crecer también implica equivocarse, improvisar y aprender en el camino.
La vida no pide perfección, pide presencia. Pide que te atrevas a intentar, a reírte en medio del caos, a soñar y a trabajar por eso que anhelas, aunque todavía no se vea claro. Porque los sueños no se cumplen desde la comodidad, sino desde la constancia.
Si hoy sientes que no sabes exactamente qué estás haciendo, pero sigues avanzando, déjame decirte algo importante: vas bien.
No se trata de llegar impecables, sino de avanzar reales.
La vida no es para observarla desde lejos, es para vivirla con todo: con tropiezos, risas, errores y aprendizajes.
Imperfectos, sí… pero completos 🗣️🧠❤️
Recuerda: El pensamiento que riegas crece 🌱