24/12/2025
LAS AVENTURAS DE CALI VETERINARIA PRESENTA...
🎄✨ Una Navidad en CEVEMEP ✨🎄
(Cuento del Especial Navideño)
La Navidad llegó a CEVEMEP como llegan siempre las fechas importantes:
sin pedir permiso y con mucho trabajo.
Desde temprano, el 24 de diciembre, la clínica estaba llena.
Perros entrando y saliendo, secadoras encendidas, pelos por todos lados.
Carol apenas podía respirar entre citas, listas y prisas.
Todos querían a sus lomitos limpios para la cena.
Nadie pensaba en el cansancio… solo en llegar a tiempo a casa.
Cali observaba todo desde su lugar habitual.
Sabía que así era la víspera: caótica, ruidosa, acelerada.
Navidad empezaba con estrés… casi siempre.
Cuando por fin el día avanzó, llegó otro ritual inevitable:
el intercambio.
Regalos envueltos con prisas, sonrisas obligadas, agradecimientos que no siempre eran sinceros.
Algunos pensaban “qué asco”, otros “esto costó tres pesos”,
y más de uno recordó que en el tianguis había cosas mejores.
Morris, desde lo alto, solo suspiró.
Los humanos eran extraños… incluso en Navidad.
Y justo cuando parecía que el día no podía ser más absurdo,
la fantasía decidió aparecer.
En un ring de lucha libre, bajo luces brillantes y gritos imaginarios,
Santa Claus y el Niñito Dios protagonizaron la lucha estelar.
No por odio, sino por tradición.
No por ganar, sino por espectáculo.
Golpes exagerados, regalos volando, campanas sonando.
Hasta que Morris, presidente del evento, levantó la pata y dijo:
“Ya fue suficiente.”
Porque en Navidad —aunque parezca que todo compite—
hay espacio para todos.
La noche cayó y, con ella, el ruido empezó a apagarse.
Afuera de CEVEMEP, bajo luces suaves y un frío amable,
Cali, Morris y Chivi Chivi comenzaron a cantar.
Villancicos mexicanos, de esos que se repiten una y otra vez,
pero que nadie se cansa de escuchar.
🎶 Pero mira cómo beben…
🎶 los peces en el río…
No cantaban perfecto.
No afinaban siempre.
Pero cantaban juntos.
Y cuando el canto terminó,
Chivi Chivi no quiso dormir.
Se quedó despierta, sentada junto al árbol,
mirando la ventana, esperando.
Con los ojos grandes, llenos de ilusión.
Cali se sentó a su lado.
Morris vigiló en silencio.
Porque aunque los adultos olviden,
aunque el mundo sea ruidoso,
la magia todavía existe para quien sabe esperar.
Pero no todos celebraban esa noche.
Mientras algunos estaban en casa, otros estaban solos.
Personas sin familia, sin hogar, sin un lugar al cual volver.
La Navidad, para muchos, no era alegría,
sino silencio.
Y por eso, en medio de luces y canciones,
la noche recordó algo importante:
agradecer lo que se tiene,
mirar a quien no es visto,
ser un poco más humanos.
Al final, cuando todo se calmó,
CEVEMEP quedó en silencio.
Dentro, bajo una luz cálida,
Cali, Morris y Chivi Chivi descansaban juntos.
Cansados, tranquilos, en paz.
No fue una Navidad perfecta.
Pero fue real.
Fue compartida.
Fue hogar.
🎄🤍
Y eso… también es Navidad.
̃etas
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Las Aventuras de Cali Veterinaria
Centro Veterinario de Medicina Preventiva By La Boutique de Morris
Carol