17/01/2026
🙇🏼
Por qué mi hijo se enoja tanto cuando pierde?
Porque perder activa emociones que aún no sabe manejar.
Para muchos niños, perder no significa solo “no ganar”, sino sentir frustración, vergüenza, enojo o la idea de “no soy bueno”. Su cerebro todavía está aprendiendo a tolerar el error y a aceptar que no siempre se puede ganar.
El problema no es que se enoje.
El problema es que aún no sabe qué hacer con ese enojo.
Cuando un niño reacciona con rabia al perder, no está siendo maleducado ni caprichoso. Está mostrando una habilidad emocional que todavía está en construcción: la tolerancia a la frustración.
¿Cómo enseñarlo a entender que en los juegos a veces se gana y a veces se pierde?
1. Valida la emoción, no la conducta
Dile: “Entiendo que te sientas enojado porque querías ganar”.
Evita frases como “no pasa nada” o “no te enojes”. Sentirse así sí pasa, y es válido.
2. Enseña con el ejemplo
Permite que te vea perder con calma. Di en voz alta:
“Perdí, me siento frustrado, pero sigo disfrutando el juego”.
3. Cambia el enfoque del resultado al proceso
Refuerza el esfuerzo, no solo el ganar:
“Jugaste con atención”, “Te esforzaste mucho”, “Me gustó cómo respetaste las reglas”.
4. Anticípalo antes de jugar
Antes de empezar, aclara:
“En este juego a veces se gana y a veces se pierde. Pase lo que pase, seguimos jugando con respeto.”
5. Enseña qué hacer con el enojo
Dale herramientas: respirar profundo, apretar una pelota, contar hasta diez o pedir una pausa.
6. No canceles el juego como castigo inmediato
Ayúdalo a calmarse primero. Después, cuando esté tranquilo, hablen de lo ocurrido y piensen juntos qué podría hacer la próxima vez.
7. Recuerda que aprender lleva tiempo
Perder también se aprende, y no de un día para otro. Cada experiencia es una oportunidad para fortalecer su mundo emocional.
Aprender a perder no le quita competitividad,
le enseña autocontrol, empatía y resiliencia.
Porque en los juegos, como en la vida,
a veces se gana…
y a veces se aprende. 🎲💛