11/09/2021
¿Y tú, sobreproteges o apoyas a tus hijos?
CONSECUENCIAS NEGATIVAS DE SOBREPROTEGER A LOS HIJOS
La sobreprotección es un estilo de crianza, en el que los padres presentan un exceso de control sobre la vida de sus hijos, pretendiendo resolverle las diversas dificultades por las que van atravesando y anticipándose también de manera constante a posibles peligros, necesidades o demandas de los niños.
Los motivos pueden ser diversos, por ejemplo uno de ellos, el temor a que a sus hijos les pase algo negativo, en consecuencia, están encima de ellos todo el tiempo para resguardarlos. Otras veces sucede por la propia historia familiar de los padres, ya sea porque provienen de familias donde tuvieron una crianza de sobreprotección, tendiendo a repetir el patrón o porque vivieron todo lo contrario, exceso de descuido, lo cual los lleva a no querer que a su hijos les suceda lo mismo.
Diversos estudios indican que este patrón puede desencadenar un sin fin de problemas tanto en la niñez como en la adultez, algunos de ellos son:
1.- Sensación de inseguridad y temor. Los niños pueden pensar que no son capaces de hacer algo por sí solos y que algo malo les puede suceder si lo intentan por su cuenta, lo que genera inseguridades respecto de su manera de enfrentar el mundo y a desarrollar poca o nula confianza en sí mismos
2.- Mayores niveles de ansiedad. Esta emoción se activa cuando experimentamos la sensación de amenaza y peligro, por lo tanto es más común en personas que están todo el tiempo con su mente en el futuro, pensando que algo malo puede suceder.
3.- Baja autoestima. Al crecer como niños que todo el tiempo se sienten inseguros respecto de sus propias capacidades para resolver situaciones, tomar decisiones y enfrentar problemas, inevitablemente serán adultos con baja autoestima, una sensación de minusvalía personal y poca confianza en sí mismos.
4.- Conducta dependiente/falta de autonomía. Educar a los hijos a que resuelvan sus problemas o posibles dificultades y dando el espacio para que puedan lidiar con el mundo de manera independiente; en caso contrario, en la adultez mostrarán una tendencia a solicitar ayuda permanentemente, desarrollando una conducta dependiente y una falta de autonomía para desenvolverse en la vida.
5.- Dificultades para desarrollar la resiliencia. Como consecuencia a todo lo anterior, la crianza sobreprotectora, obstaculiza el desarrollo de la resiliencia, es decir, la capacidad para superar las adversidades de la vida, de salir adelante y poder adaptarse a las complejidades que se nos presentan, saliendo airoso de éstas.