17/10/2020
DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN
El camino para terminar con el hambre mundial ha sido largo, organizaciones y gobiernos han establecido estrategias para procurar seguridad alimentaria a los pueblos. Si bien, al principio la estrategia fue entregar alimento a la población vulnerable, con el paso del tiempo la población se reconoció capaz de mejorar sus condiciones alimentarias procurando una soberanía alimentaria.
A través de los años la evidencia ha demostrado que la agricultura es un medio efectivo que puede influir en qué y cuánto come la población y además ha sido una poderosa herramienta para la reducción de la pobreza y el desarrollo económico. La agricultura es un medio “tradicional” pero “seguro” para procurar la alimentación sana y suficiente.
En la actualidad, la FAO ha descrito un panorama crítico respecto a la necesidad de procurar alimento suficiente y nutritivo para todos los pueblos y es por ello, que a través de diversos programas a nivel mundial ha coordinado programas que capacitan y apoyan a comunidades vulnerables para generar sistemas de autoconsumo que además les permitan generar recursos a partir de los excedentes. De esta manera se busca que dichos programas sean sustentables, garantizando la seguridad alimentaria y la nutrición sin poner en riesgo las bases económicas, sociales y ambientales de éstas para las futuras generaciones. Una de las mayores virtudes de una producción de alimentos sustentable es que está es rentable no solo económicamente, sino que genera un impacto positivo o bien, neutro sobre el medio ambiente y los recursos naturales.
En este año 2020 en el que por la pandemia por COVID-19 las condiciones económicas, de salud, de educación y evidentemente de alimentación se han tornado complejas, la FAO ha elegido para la conmemoración del “Día Mundial de la Alimentación” el lema “Cultivar, nutrir, preservar. Juntos. Nuestras acciones son nuestro futuro”, con la intención de convocar a la solidaridad entre los pueblos para que todos, especialmente los más vulnerables puedan recuperarse exitosamente de la crisis generada por la pandemia. Otra de las intenciones que la FAO pretende con este lema es que los sistemas alimentarios sean más resilientes y se fortalezcan para hacer frente a los cambios climáticos, y con ello sea posible asegurar la producción y consumo de alimentos saludables, asequibles y sostenibles para todos y medios de vida dignos para los trabajadores del sistema alimentario.
El trabajo que hay por delante es mucho, pero no imposible, se deberán pues promover prácticas de producción de alimentos para el autoconsumo que sean sustentables y que permitan a las personas en sus diferentes esferas, retomar prácticas agrícolas y adaptarlas a la producción de alimentos nutritivos e inocuos desarrollando huertos familiares, escolares o comunitarios que además de promover una integración social permitan optimizar el uso de desperdicios orgánicos, siendo estas actividades que encaminen a un futuro alimentario más cierto y seguro.
Autor: Carmen Barragan Carmona